"Mirar las cosas de cara, ser capaces de sorprendernos, tener curiosidad y un poco de coraje; saber preguntar y saber escuchar; evitar los dogmas y las respuestas automáticas; no buscar necesariamente respuestas y aún menos fórmulas magistrales" (Emili Manzano)

sábado, 18 de enero de 2020

POSTMODERNISMO Y PSIQUIATRÍA


Foucault y los antipsiquiatras están gravemente equivocados al pensar que la Psiquiatría, o mejor, su racionalismo científico, es la corriente dominante. 

El pensamiento racional siempre ha estado a la defensiva, y una rápida mirada a sucesos alrededor del mundo justifica esta afirmación. Los derechos humanos, la tolerancia, los ideales cosmopolitas e incluso la ciencia, se encuentran bajo el asalto de las fuerzas del fanatismo religioso, el provincialismo cultural, y las reacciones autoritarias.

Al criticar la Psiquiatría y el racionalismo científico, el postmodernismo ignora el análisis de los movimientos Anti-Psiquiatría. Éstos se revelan como autoritarios, de mente cerrada, y caducos, y apenas merecen ser estudiados hoy.

La Psiquiatría se debe analizar y criticar dentro del contexto de los movimientos que se le oponen y no sobre un punto de referencia abstracto.

Sin lugar a dudas se debe criticar que los psiquiatras, como otros profesionales sanitarios, de manera informal o establecida por la ley, lleven a cabo ciertas formas de control sobre ciertos individuos. Pero también han contribuido a la transformación de la sociedad civil a través de su ataque a tratamientos crueles y brutales, el dogmatismo religioso, el analfabetismo, la superstición, la xenofobia, y las conductas abusivas (maltrato, abusos).

"Los olvidados de los olvidados". El documental muestra la situación en la que se encuentran la mayoría de los enfermos mentales africanos, desde esquizofrénicos graves a simples epilépticos. Hombres, mujeres y niños encadenados, la mayoría a la intemperie, privados de comida y agua, algunos de ellos azotados regularmente o abandonados en las ciudades desde niños por sus propias familias. El reportaje de "La noche Temática" fue emitido el 13 de marzo de 2013


Los ideales del racionalismo científico muestran afinidad con los movimientos anti-autoritarios. Se apoya la visión cosmopolita sobre el localismo/nacionalismo, la razón sobre la intuición, el escepticismo sobre la tradición, y la libertad sobre la autoridad. Desde el principio se trata de dos corrientes en conflicto, la crítica descontextualizada de uno sólo es una ficción.

El postmodernismo y la antipsiquiatría pueden ofrecer perspectivas sobre la génesis histórica y los usos sociales de la teoría de la relatividad o la terapia electroconvulsiva, pero no debería intentar realizar juicios filosóficos sobre su eficacia. Con frecuencia sus defensores infravaloran la importancia de la metodología y las implicaciones prácticas de que los enunciados son vistos como provisionales y sujetos a revisión a la luz de la investigación futura. 

Los cambios se producen en base a que los métodos antiguos ya no pueden solucionar problemas nuevos, no porque los filósofos se embarquen en una crítica abstracta del método científico.


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miércoles, 15 de enero de 2020

10 COMICS QUE TODO PSIQUIATRA DEBERÍA LEER


1- MAJARETA. Ellen Forney. (La Cúpula). La autora estadounidense describe su experiencia y cómo cambió su vida tras serle diagnosticado un trastorno bipolar. Este cómic, en el que vuelca un certero sentido del humor, plantea hasta qué punto el arte es una consecuencia del dolor, recordando que Vincent Van Gogh, Paul Gauguin o Hermann Hesse también sufrieron enfermedades mentales. Ya se habló de esta obra en profundidad en otra entrada de este blog, Majareta: manía y depresión







2- CARA O CRUZ. CONVIVIENDO CON UN TRASTORNO MENTAL. Lou Lubie. (Norma). Entre la autobiografía y la divulgación médica, con humor y sensibilidad, la joven historietista francesa busca desestigmatizar los trastornos mentales. Ella sufre una condición poco conocida del espectro de los trastornos bipolares: la ciclotimia. Para la autora, es como un zorro salvaje que habita en su cerebro, imprevisible, con el que debe cohabitar e intentar domesticar.


 


3- PSIQUIÁTRICO (2 tomos). Lisa Mandel. (Astiberri). Basándose en testimonios de familiares y amigos enfermeros que trabajaron en los años 60 en hospitales psiquiátricos de Francia la autora denuncia los abusos, humillaciones, la insalubridad, los maltratos y los tratamientos y prácticas médicas de dudosa eficacia que eran el pan de cada día en aquellos perturbadores centros. En la linea de Concierto para instrumentos desafinados de nuestro Vallejo-Nájera (10 libros en español que todo psiquiatra debería leer)



               

































4- EL NAO DE BROWN. Glyn Dillon. (Norma).  Merecedora del Premio especial del jurado del festival de Angulema, esta obra del británico Glyn Dillon cuenta la historia de Nao, una joven londinense de origen japonés que sufre un trastorno obsesivo compulsivo. Intenta tener una vida normal pero sus obsesiones son violentas y macabras, la impulsan al homicidio. Por ello realiza extraños rituales para autocontrolarse, entenderse a sí misma y expresar lo que siente


    


5- LAS VOCES Y EL LABERINTO. Ricard Ruiz Garzón y Alfredo Borés. (Sapristi). La realidad de la esquizofrenia recorre las cinco historias personales, y optimistas pese a la dureza del trastorno, contadas en primera persona, que formaban parte del notable libro ‘Las voces del laberinto’, de Ruiz Garzón. Las viñetas de Borés transmiten cómo lo sufre cada enfermo y cómo luchan y aprenden a vivir con una enfermedad que saben que no desaparecerá. 






6- ALBERT CONTRA ALBERT. Arnau Sanz. (Edicions de Ponent).  El dibujante barcelonés tuvo la valentía de compartir la historia del trastorno bipolar, la adicción a las drogas y el alcohol que aquejó a su propio padre en un cómic abrumador y honesto en el que también habla de sí mismo. El autor, con solo 27 años, tuvo que cuidar de él, mantener a la familia y reconducir una relación que se había deteriorado.



    


7- EL DÍA DE LA VICTORIA. Guillermo Carandini. (Autoedición) También Carandini, como Arnau Sanz en ‘Albert contra Albert’, narra su historia y la de su padre, que sufría un trastorno bipolar, en este cómic autoeditado gracias al ‘crowdfunding’. En él, muestra los efectos y los estigmas de la enfermedad mental y cómo luchar contra ella mientras recorre la historia de la familia desde el Perú, el Madrid y la Europa de entreguerras y la segunda guerra mundial. 



 



8- MARIA Y YO. Y MARÍA CUMPLE 20 AÑOS. Miguel Gallardo. (Astiberri Ediciones). En estos dos libros, Miguel Gallardo, acostumbrado a comunicarse visualmente con su hija María, quiere compartirlo con sus lectores como si nosotros fuéramos ella y a través de sus dibujos entendamos su mensaje simple y breve de una manera inequívoca.  Gallardo, creador, entre otros muchos personajes, de "Makoki", emblemático durante los años ochenta, muestra  imágenes que transmiten sensaciones y emociones de María, de su padre y de su entorno. Merecedor del Premio Nacional de Cómic de Cataluña 2008.Gran premio a Miguel Gallardo en el Salón Internacional del Cómic de Barcelona 2014







9- MI EXPERIENCIA LESBIANA CON LA SOLEDAD. Kabi Nagata (Fandogamia Editorial). Este provocador título oculta una pequeña joya, en forma de narrativa directa y sin los paños calientes que la narrativa anglosajona nos tiene acostumbrado. Autolesiones, homosexualidad, atracones de alcohol, dependencia y relaciones fusionales extremas no aptas para todos los públicos. A pesar de un mundo tan ajeno, el sufrimiento común  que subyace es universal y miles de adolescentes en todo el mundo siguen las experiencias en forma de diario de la autora que continúan en "Diario de intercambio conmigo misma" 



 



10- QUE NO, QUE NO ME MUERO. María Hernández Martí (Modernitobooks). Lupe tiene 38 años, pareja, perro, padres, hermanos, amigos, problemas de trabajo, clientes que no pagan y un cáncer de mama. Se enfrenta a esto último con el mismo sentido del humor peculiar que aplica al resto de su vida, pero de pronto se espera de ella que sea un ejemplo de positivismo y superación. Y que tome batidos de remolacha. Los fragmentos que dan lugar a este libro, escritos por María Hernández Martí funcionan como válvula de escape para una protagonista que asiste perpleja ante la incomodidad y las impertinencias de la gente que la rodea. Este libro fue tratado en profundidad en el recomendable #ClubLecturaMed




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jueves, 2 de enero de 2020

¿SOY OBSESIVO? LA PERSONALIDAD OBSESIVO-COMPULSIVA O ANANCÁSTICA


DIFERENCIA ENTRE PERSONALIDAD NORMAL Y OBSESIVA

Con mucha frecuencia se utiliza el concepto de personalidad obsesiva de manera errónea.

La personalidad obsesiva, anancástica u obsesivo-compulsiva se confunde con personas que presentan obsesiones y compulsiones, entendidas estas en términos de  ideas fijas o deseos vehementes. De esta forma, la Real Academia de la Lengua Española define,

  • obsesión.
    • Del lat. obsessio, -ōnis 'asedio'.
    • 1. f. Perturbación anímica producida por una idea fija.
    • 2. f. Idea fija o recurrente que condiciona una determinada actitud.


  • compulsión.
    • Del lat. compulsio, -ōnis.
    • 1. f. Inclinación, pasión vehemente y contumaz por algo o alguien.
La diferencia entre una personalidad obsesiva y una persona simplemente trabajadora o concienzuda es clara y marcada. Un excelente ejemplo es el siguiente documental sobre un famoso maestro de sushi.




DIFERENCIA ENTRE PERSONALIDAD OBSESIVA Y TOC

También se puede confundir la personalidad obsesiva con el trastorno obsesivo compulsivo (TOC), definido por el DSM-5 de la siguiente manera,
  • "Las personas con comportamientos obsesivo compulsivos tienen pensamientos indeseados (obsesiones) ante los cuales sienten la necesidad de reaccionar (compulsiones).
  • Las obsesiones se definen según los dos aspectos siguientes:

    • Pensamientos, impulsos o imágenes mentales que se repiten constantemente. Estos pensamientos, impulsos o imágenes mentales son indeseados y causan mucha ansiedad o estrés.
    • La persona que tiene estos pensamientos, impulsos o imágenes mentales trata de ignorarlos o de hacer que desaparezcan.
  • Las compulsiones se definen según los dos aspectos siguientes:
    • Conductas (por ejemplo, lavarse las manos, colocar cosas en un orden específico o revisar algo una y otra vez como cuando se verifica constantemente si una puerta está cerrada) o pensamientos (por ejemplo, rezar, contar números o repetir palabras en silencio) que se repiten una y otra vez o según ciertas reglas que se deben seguir estrictamente para que la obsesión desaparezca.
    • La persona siente que el propósito de estas conductas o pensamientos es prevenir o reducir la angustia, o evitar una situación o acontecimiento temido. Sin embargo, estas conductas o pensamientos no tienen relación con la realidad o son claramente exagerados.

Un buen ejemplo de una persona con trastorno obsesivo compulsivo o TOC se muestra en la película sobre el piloto, magnate y director Howard Hughes









jueves, 19 de diciembre de 2019

¿ES NECESARIA UNA NUEVA PSICOPATOLOGÍA?


"Sólo puedes descubrir lo que las herramientas conceptuales que tienes te permiten reconocer" 
"La observación comienza cuando uno es consciente de la deficiente precisión de su mirada"
Hace casi un siglo Phillipe Chaslin se preguntaba si la psiquiatría poseía un lenguaje bien hecho para los requisitos de una disciplina científica. Para Chaslin estaba claro que entonces no lo era. ¿Es distinta la situación actual?

Si aceptamos como objeto de la psiquiatría, en su vertiente científica, el estudio de las enfermedades mentales (sean estas lo que sean) la psicopatología habría de ser el lenguaje descriptivo utilizado para aprehender los eventos psicopartológicos, es decir los aspectos de la conducta que son la expresión de una disfunción psicológica y/o orgánica. 

Como todo lenguaje, la psicopatología posee unas reglas de aplicación y es, al mismo tiempo, un producto histórico que está sujeto a cambios. Un hecho al que parece no darse la suficiente importancia es que la psicopatología actual es un producto intelectual que surge de mediados del sXIX y que ha cambiado muy poco desde entonces. La psicopatología intentó responder a las necesidades científicas de la época, necesidades muy distintas a las actuales. Integró concepciones de la mente basadas en psicología de las facultades y en la tripartición kantiana en cognición, afectos y voluntad y en la psicología asociacionista de la época, y esta amalgama ha influido en los conceptos de los distintos trastornos mentales. Sin embargo, la visión actual de lo mental y la resolución de las técnicas de investigación han cambiado substancialmente, por lo que si la psicopatología debe ser una suerte de interface dinámica entre el observador y el evento psicopatológico para facilitar su estudio, deberá adaptarse a los conceptos teóricos más elaborados actuales y al mayor poder de resolución de las técnicas e instrumentos.

En la actualidad existen 3 posturas básicas frente al lenguaje de la psiquiatría actual:

(1) La psicopatología está bien como está 
  • A pesar de ser un lenguaje antiguo, el que se haya mantenido hasta nuestros días indica que sirve para capturar elementos esenciales e invariables de la patología mental. Hay dos versiones de esta postura
  • Esencialista: esos síntomas (alucinaciones, delirios, obsesiones) son tipos naturales (natural kinds), elementos en los que se divide la naturaleza que estudiamos y, por tanto, sucesos identificables a los que denominamos con la terminología psicopatológica, la cual tampoco es tan importante
  • Nominalista; las alucinaciones, los delirios no existen como tales sino que los síntomas mentales son descripciones teóricas por las que aprehendemos los fenómenos, si bien las descripciones son eficaces y no hay que cambiarlas como no hay que cambiar las de otras especialidades médicas; lo único que hay que hacer es correlacionar esas descripciones con marcadores biológicos sólidos y solucionaremos los problemas

(2) La psicopatológía no está bien como está, porque incluye en su lenguaje expresiones cargadas de subjetividad
  • Aunque en las últimas décadas se ha ido despojando de algunas descripciones fenomenológicas clásicas, aún incluye en su lenguaje numerosas expresiones cargadas de subjetividad que deberían desaparecer para lograr un verdadero lenguaje científico. Dos versiones:
  • Funcionalista: las unidades de análisis deberán ser descripciones funcionales o computacionales de la psicología cognitiva o neuropsicología y no quejas sintomáticas subjetivas
  • Eliminativista: las unidades de análisis deberán ser descripciones neuropsicológicas y neurofisiológicas adecuadas para las técnicas neurocientíficas y de neuroimagen cerebral, constituyendo una verdadera latenomenología (de latente, véase Andreasen) más adecuada para la investigación que las descripciones sintomáticas tradicionales o manifiestas


    (3) La psicopatológía no está bien como está, porque se ha despojado de los elementos más subjetivos del paciente
    • Desde la segunda mitad del sXX la psicopatología se ha ido despojando de los elementos más subjetivos del paciente en aras de un mayor control experimental y una mayor objetividad. Tres versiones:
    • Fenomenológica: hay que volver a la psiquiatría fenomenológica de la primera mitad del s XX recuperar a Husserl, Heideggerr, las vivencias, las experiencias totalizadoras, ...
    • Psicoanalítica: se debe utilizar un lenguaje de estructuras mentales con significantes, forclusiones, mecanismos de defensa, ...
    • Descriptiva propiamente dicha: se debe recalibrar las descripciones que hemos heredado y ver cuales son todavía útiles, cuáles necesitan ser actualizadas y qué fenómenos necesitan nuevas descripciones que faciliten su estudio empírico y la actividad clínica


      Modelo Cambridge de la construcción de un síntoma mental




      LA PSICOPATOLOÓGIA COMO MEDIO DE CAPTURA DE INFORMACIÓN


      Cualquiera de las opciones arriba descritas elegidas posee implicaciones en investigación pero también en asistencia. Si entendemos la psicopatología como un lenguaje que captura información generada por las disfunciones mentales (psicológicas y/o orgánicas del paciente), el diseño de este sistema y las unidades de análisis que se contemplan influirán en el grado en que la información quede recogida. Si este lenguaje quiere ponerse en relación con otro sistema de captura de información distinto (p.e., la neuroimagen)), necesitará acoplarse, al menos parcialmente a éste si quiere que las correlaciones estadísticas tengan alguna validez. 

      Por todo ello, debemos recordar que el lenguaje de la psicopatología actual surgió para satisfacer las necesidades de la observación visual de la conducta y de la microscopía óptica ya que el examen anatomopatológico del cerebro era el paradigma experimental de la época.



      LA NUEVA PSICOPATOLOGÍA DESCRIPTIVA

      Si se acepta la necesidad del cambio del lenguaje de la psicopatología, la cuestión se plantea acerca de la dirección del mismo.

      Se puede diseñar una psicopatología a imagen de las neurociencias que no de problemas en cuanto a fiabilidad y adecuación pero que tampoco nos dé demasiadas alegrías ya que despoja al lenguaje psicopatológico de su razón de ser: la descripción de la afectación en la subjetividad, cognición, vida relacional y adecuación al medio de las distintas alteraciones mentales.

      También se puede construir una psicopatología con un lenguaje apropiado para aprehender estas vivencias muchas veces inefables pero que dificilmente puede servirnos para la investigación empírica debido al elevado nivel de complejidad que maneja.

      Tal vez la mejor opción es la intermedia, una nueva psicopatolog´ria propiamente descriptiva que implicaría:
      • Revisar el constructo teórico de la psicopatología tradicional
      • Analizar las unidades de síntomas, i.e., signos y síntomas, y determinar cuáles son aún válidas o necesitan ser modificadas
      • qué modelo descriptivo de cada síntoma es el más adecuado para la investigación y cuál es el nivel de complejidad que podemos manejar sin hacer inviable la investigación 
      Esto no significa que no se puedan utilizar descripciones de la psicopatología fenomenológica o psicoanalítica, Se pueden utilizar si presentan un a mayor capacidad heurística que otras descripciones sin que para ello haya que asumir todo el marco conceptual del que provienen. 

      Tampoco excluye la utilización de unidades sintomáticas simples y de fácil objetivación, pero se debe integrar los aspectos subjetivos par no obviar aspectos aspectos posiblemente fundamentales.



      lunes, 9 de diciembre de 2019

      HOMOSEXUALIDAD Y PEDERASTIA COMO ENFERMEDADES (2ª PARTE)






      La pederastia ha seguido un camino muy diferente al de la homosexualidad. Considerada todavía hoy como un trastorno mental y sexual por la OMS y el DSM, sigue siendo tema de numerosas investigaciones neurobiológicas que defienden que se trata de un trastorno neurológico (Cantor 2016)




      En 1970s aparecen grupos que defienden a las personas atraídas por menores en numerosos países. Estos activistas defienden una mayor legitimidad de sus inclinaciones, la desclasificación de la pedofilia como un trastorno mental, los derechos sexuales de los menores, y la descriminalización de las relaciones sexuales  (consensuadas) inter-generacionales.

      En Francia, varias peticiones públicas a finales de 1970s solicitaron la abolición de las leyes sobre la edad de consentimiento. En concreto, en 1977 una petición solicitando la despenalización de toda relación consentida entre menores y adultos fue firmada por intelectuales ilustres como Jean-Paul Sartre, Simone de Beavoir, Michel Foucault, Jacques Derrida, Roland Barthes, y la `psicoanalista infantil más célebre de Francia, Françoise Dolto (The Guardian 2001, Alerta Digital 2012).

      El activismo pedófilo ha sido especialmnente relevante en Holanda, donde la respetable Organización para la Reforma Sexual en Holanda (NVSH) apoyó la publicación en 1972 de Sex met kinderen (Sexo con Niños) que recogía las investigaciones internacionales sobre las "relaciones sexuales inter-generacionales" , y que fue ampliamente utilizado por los activistas de toda Europa Occidental. En 1979 se entregaba al Parlamento holandés una petición para la legalización del sexo consensuado entre me
      nores y adultos, apoyada por el NVSH, organizaciones feministas, y el COC Holanda, la organización más antigua en apoyo de los derechos de los gays (formada en 1946). Por la misma época, la Fundación Protestante para la Educación Sexual (PSVG) distribuía decenas de miles de copias de un librito informativo a las escuelas primarias holandesas con el título Paedophilia (!979-81).

      Grupos como Paedophile Information Exchange (PIE) en Reino Unido (creado en 1974); North American Man Boy Love Association (NAMBLA) en EEUU (creado en 1978); la Danish Paedophile ASSociation (DPA) (formada en 1985); y la Internacional Paedophile and Child Emancipation (IPCE) (fundada en 1990s), se basan en teorías freudianas e invesitigaciones sexológicas (p.e., Informe Kingsey) para exponer que los niños son individuos sexuales, y en los modelos de la Grecia clásica para defender los "beneficios educativos" de tales relaciones.



      Manifestación de la North American Man Boy 
      Love Association (NAMBLA) en EEUU 

      De todo ello se concluye que los grupos en defensa de la pedofilia se mueven en en un contexto en el que las ideas culturales sobre la sexualidad de los menores se han ido redefiniendo , y en la que la edad de madurez sexual ha disminuido de manera significativa, probablemente en relación a una mejor nutrición y salud. Por ejemplo, en los 1960s y 1970s, las chicas alcanzaban la pubertad con una media alrededor de los 13 años en Occidente, comparado con los 16-17 del siglo anterior; y los chicos alcanzaban su madurez sexual alrededor de los 17 años, comparado con los 23 a mediados del sXIX; una tendencia que se ha mantenido desde entonces. 

      Sin embargo, la actitud pública hacia las relaciones entre menores y adultos se han endurecido significativamente desde 1980s. En occidente, la mayoría de los grupos de presión en defensa de la pedofilia se han ido disolviendo a la luz de la creciente indignación popular frente a los abusos sexuales de niños. En EEUU, Canadá, Reino Unido, la creciente supervisión policial y la criminalización de sus miembros llevó a muchos  -aunque no todos- de los principales grupos a deshacerse o a transformarse en comunidades menos visibles con base en Internet.

      Edad de Consentimiento (2005), Dr Waites


      Inicialmente existieron alianzas entre grupos pedófilos y organizaciones pro-gays, por ejemplo entorno a la edad de consentimiento, es decir, la edad legal mínima a la que los individuos son capaces de dar consentimiento válido para relaciones sexuales. La edad de consentimiento actualmente está establecida entre los 17-18 años, con límites inferiores en Filipinas (12 años), Japón (13 años), Alemania o Italia (14 años). 

      Sin embargo, la legalidad es mucho más compleja. Por ejemplo el Código Penal Japonés establece una edad de consentimiento mínima de 13 años. Sin embargo, la Ley del Bienestar del menor prohibe cualquier acto de "fornicación" (淫行) con niños (aquí definidos como cualquiera con menos de 18 años), con matices como la excepción por relaciones sexuales en el contexto de una relación sentimental sincera (básicamente determinada por la aprobación parental). 

      Cuando se acude a fuentes como la policía o los servicios para adultos refieren que la edad de consentimiento es 18. La edad de matrimonio era de 16 para las chicas y 18 para los chicos con aprobación parental pero ahora es 17 para ambos géneros. Además existen muchas otras gradaciones, y por ejemplo la edad de consentimiento para las relaciones entre dos hombres es superior que para las relaciones heterosexuales o entre dos mujeres. 

      El caso de España es interesante. El nuevo Código Penal instaurado en 1995 especificaba una edad de consentimiento de 12 años para todos los actos sexuales, que fue elevada a 13 años en 1999 (el más bajo de Europa, y uno de los más bajos del mundo junto a Filipinas y Japón). En 2015 se incrementó a 16 años.


      Posicionamiento de Save the Children sobre la edad de consentimiento



      Edad de consentimiento por países de Europa

      • 14 años: Albania, Austria, Bulgaria, Bosnia and Herzegovina, Estonia, Germany, Hungary, Italy, Liechtenstein, Macedonia, Montenegro, Portugal, San Marino, Serbia
      • 15 años: Croatia, Czech Republic, Denmark, France, Greece, Iceland, Monaco, Poland, Romania, Slovakia, Slovenia, Sweden
      • 16 años: Andorra, Armenia, Azerbaijan, Belarus, Belgiumum, Finland, Georgia, Kazakhstan, Kosovo, Latvia, Lithuania, Luxembourg, Moldova, Netherlands, Northern Cyprus, Norway, Russia, Spain, Switzerland, Ukraine, United Kingdom
      • 17 años: Cyprus, Ireland
      • 18 años: Malta, Turkey, Vatican City



      Edad de consentimiento      – 14      – 15      – 16      – 17      – 18

      Gráfico extraído de Wikipedia, CC BY-SA 3.0



      Sin embargo las alianzas entre las Organizaciones en defensa de los derechos de los gays y los activistas pedófilos acerca de la edad de consentimiento, o más generalmente sobre temas de solidaridad con otras minorías sexuales se han desvanecido desde los 1980s.

      En gran medida esto fue resultado de las campañas de la derecha cristiana como la realizada por la conservadora norteamericana Anyta Bryant. Autoproclamada portavoz de la cruzada "Save Our Children" se enfrentaba a "la amenaza de la captación de nuestros hijos por parte de los homosexuales". Representaba a todos los gays -especialmnete a los varones- como pederastas en potencia y desencadenó el inico de una oposición estructurada a las organizaciones pro-gays en EEUU desde finales de los 1970s. 



      Campaña Save Our Children (1970s), por Anyta Bryant


      Si la organización holandesa pro-derechos de los gays COC declaraba en 1970s que la liberación sexual de los gays no sería completa sin la liberación sexual de los niños y los pedófilos, a mediados de 1990s la gran mayoría de las organizaciones gays se habían distanciado explicitamente de la defensa de la pedofilia y habían condenado las campañas para la eliminación de la edad mínima de consentimiento para las relaciones intergeneracionales, como queda ilustrado en la declaración sobre NAMBLA por un representante de Human Rights Campaign, el mayor grupo de apoyo de gays y lesbianas: 
      "no son parte de nuestra comunidad y rechamzamos de manera rotunda sus esfuerzos en insinuar que la pedolilia es un aspecto relacionados con los derechos civiles de de gays y lesbianas"

      En la órbita médico/psiquiátrica, el término paedophilia erótica fue acuñado en 1886 por el psiquiatra vienés Richard von Krafft-Ebing en su trabajo Psychopathia Sexualis, en el que lo describió como el interés sexual dirigido sólo hacia jóvenes prepubescentes, sin incluir a adolescentes, un interés que desaparecería con la aparición de los primeros signos de vello púbico. A propuesta del psiquiatra suizo Auguste Forel, el término entró oficialmente en el ámbito de la psiquiatría con el significado de pasión sexual por los menores.

      Existe una gran cantidad de investigación en este campo desde 1980s, y se han desarrollado diversas terapias con la intención de reducir la incidencia de abusos a menores (Pedophilia, Interventions that work (2016))

      En EEUU, desde el caso Kansas v Hendricks (1997) cualquier persona que debido a una "anormalidad mental" o un "trastorno de la personalidad" es probable que realice "actos de violencia sexual", puede ser detenida indefinidamente. Esta polémica ha sido tratada en detalle por Allen Frances en ¿Somos Todos Enfermos Mentales? (Saving Normal, 2013)



      Hallazgos biológicos y pederastia




      Efebofilia o Hebefilia

      La efebofilia, también conocida como hebefilia, es la condición en la cual personas adultas experimentan atracción sexual hacia adolescentes que ya han pasado la etapa de la pubertad.

      La atracción hacia adolescentes femeninas cuyo físico corresponde más bien al de una preadolescente (niña, puberta o prepuberta) es conocido como complejo de Lolita. Por definición, estos términos no son sinónimos de pedofilia. No obstante, en los países occidentales se ha usado con frecuencia la palabra pedofilia para referirse a la efebofilia cuando ésta es ilegal, o sea, para referirse a la atracción sexual hacia cualquier persona cuya edad sea menor a la edad de consentimiento sexual.

      Debido a que cada cultura y estado define una edad de consentimiento sexual mínima diferente, la ilegalidad del término varía. Por ejemplo, en diferentes naciones musulmanas es aceptado a veces el matrimonio entre adolescentes o entre adultos y adolescentes.

      En síntesis la efebofilia no es ilegal en casi ningún país del mundo, aunque es regulada según leyes locales. Mientras que la terapeuta Karen Franklin considera que la efebofilia es una preferencia sexual natural y que una gran mayoría de hombres adultos sienten atracción por mujeres adolescentes, (por lo general menores de 25 años) por lo que no puede ser equiparado con la pedofilia, que considera claramente un trastorno sexual (Franklin 2008, Rind 2011) Frances 2011) otros como Ray Blanchard consideran que la efebofilia debería incluirse dentro de los trastornos sexuales en el DSM-V (Pedophilia, hebephilia, and the DSM-V.)







      En Reino Unido recomendé "Totoro"(1988) a mis compañeros de piso, amantes de la animación. Se escandalizaron con la escena en la que un padre toma un baño junto a sus hijas.