"Mirar las cosas de cara, ser capaces de sorprendernos, tener curiosidad y un poco de coraje; saber preguntar y saber escuchar; evitar los dogmas y las respuestas automáticas; no buscar necesariamente respuestas y aún menos fórmulas magistrales" (Emili Manzano)

sábado, 1 de diciembre de 2018

REDUCIR LOS TRASTORNOS MENTALES A SIMPLES CONSTRUCTOS SOCIALES ES UNA ILUSIÓN ROMÁNTICA


"No la anécdota sino la ideología es la antítesis de la ciencia" (Kramer)
"La evidencia anecdótica es convincente cuando es la propia."  (Stone)

La medicina no es en realidad una ciencia sino una disciplina aplicada. El objetivo esencial de la medicina no ha sido nunca el conocimiento en sí mismo, ni la creación de paradigmas científicos. El objetivo principal de la medicina ha sido curar, o al menos aliviar, el sufrimiento de los pacientes. En otras palabras, en medicina la utilidad de la clínica de un tratamiento es mucho más importante que la explicación de os mecanismos de acción o de la teoría que los justifique. 

Cuando se aplica un nuevo tratamiento si funciona y cuadra con la teoría estupendo, pero si no cuadra con el modelo teórico dominante buscamos otro modelo, pero desde luego no renunciamos a dicho tratamiento. Este empirismo pragmático y a-teórico ha alcanzado su apogeo en la psiquiatría. Es la quintaesencia del marxismo (de Groucho);
"Estos son mis principios. Si no les gustan tengo otros". 



ENFERMEDADES O "CONSTRUCTOS SOCIALES"


Los síntomas mentales no pueden ser considerados como algo dado, independiente, que preexiste al conocimiento y que es meramente "descubierto". La psiquiatría constituye su objeto (el síntoma) en el proceso de conocerlo. Una versión de este argumento se conoció como "construccionismo social" y se desplegó ampliamente en los 1980´s.

Sin embargo, las reivindicaciones sobre la "construcción social" de las "enfermedades mentales" descansa en un ataque a enemigos implícitos: el empirismo y el positivismo. Es decir, la fuerza del argumento de que entidades como "el niño", "la madre", "el yo", "la agresión", "el inconsciente", etc, se construyen, depende de un antagonista que haya afirmado que son "descubrimientos", que estaban ahí esperando a que la ciencia los revelase.

Pero, repetir que "x no es algo dado en la realidad sino construido socialmente" e invocar al enemigo imaginario positivista, puede convertirse en un obstáculo para la indagación crítica. De hecho, las esferas científicas menos angustiadas por el status quo, los historiadores y filósofos de la ciencia, asumieron hace tiempo que la verdad científica es una cuestión de construcción.




QUÉ FENÓMENOS DEBE TRATAR LA MEDICINA Y LA PSIQUIATRÍA

¿Qué problemas debe tratar la medicina? Aquellos que la sociedad decida. Es la sociedad la que decide que existen unos problemas que generan sufrimiento y que deben ser tratados y estudiados por un sanador. Este malestar de los individuos (illness), en forma de manifestaciones mentales, físicas o conductuales se construye en forma de entidades abstractas definidas en función de los métodos de conocimento de la época (disease).

De esta forma, a lo largo de toda la historia, las definiciones de las enfermedades y de los criterios diagnósticos en medicina y psiquiatría se realizan por consenso de comités de expertos, pues no se puede aplicar de manera automática los hallazgos de los estudios científicos. Por este motivo, algunos sociólogos y antropólogos radicales catalogan a las enfermedades de "constructo sociales" en el sentido de "etiquetas estigmatizadoras" (p.e., Ivan Illich 1975).

Sin embargo, la sociología moderna señala que las manifestaciones de las enfermedades (mentales o físicas), sus significados, sus consecuencias, aunque están profundamente afectados por el contexto cultural y social en el que se expresan, no son entidades creadas por etiquetas sociales. En particular, reducir los trastornos mentales a simples constructos sociales se considera una ilusión romántica (Scull 2011 p3)

Sólo las manifestaciones que son valoradas por la sociedad como negativas (inteligencia baja, agresividad, obesidad, dolor, menopausia, deseo sexual bajo/alto) pasan al campo de los médicos o sanadores en general. Estos desglosan estas entidades en distintas subentidades, buscando las esencias distintas.

Así por ejemplo, no hace tanto, hemorroides, úlceras, flebitis, disentería y aleraciones de la piel se consideraban signos de melancolía. De la misma manera que fobias, alcoholismo, epilepsia, obsesiones y compulsiones, epilepsia y esquizofrenia (Against Depression, Peter Kramer, 2005 p226)

De esta forma, los investigadores separan el alcoholismo de la intoxicación hedonista, el trastorno de pánico de la angustia existencial, y la depresión el vacío existencial.



EL CONCEPTO MODERNO DE ENFERMEDAD

La noción actual de condición clínica, el concepto ontológico de enfermedad, surge en el siglo XVII, como producto de las observaciones clínicas realizadas por el médico inglés Thomas Sydenham, quien se dedicó a desentrañar y comprender qué es una enfermedad, cuál es su naturaleza y cuáles sus síntomas, características y peculiaridades. La enfermedad, de este modo, pasó a ser, desde el punto de vista ontológico, una entidad morbosa abstracta, considerada según sus particularidades, independientemente del paciente.

El modelo médico general, y el de la psiquiatría moderna en particular, lo que pretende es descubrir las causas y lesiones que subyacen a cada síntoma o grupo de síntomas. Este modelo anatomoclínico no aparece hasta principios del siglo XIX pero revolucionó la medicina de tal manera, que hoy definimos muchas enfermedades ante la sola presencia de hallazgos patológicos en los tejidos aunque no existan síntomas (p.e. cáncer).


Sin embargo este modelo sólo ha sido capaz de explicar de manera satisfactoria unas decenas de condiciones clínicas. Así, a día de hoy no existe una definición de enfermedad (física o mental) universalmente aceptada, e incluso la aplicación de la anatomía patológica está lejos de ser un proceso automático y objetivo (Acevedo, 2016)

Al evaluar la variedad de definiciones de enfermedad en uso en los Tratados Médicos (Tabla 2), destaca la ausencia de una definición que integre todas las afecciones consideradas como enfermedad en la actualidad (e.g., algunas definiciones excluirían la tuberculosis, la migraña, el ictus, el alcoholismo o la diabetes) (Allison 2008)De hecho, las definiciones de enfermedad por parte de la comunidad médica se han visto fuertemente influenciadas por los contextos del tiempo, el lugar, y la cultura, tanto como por la comprensión científica de los procesos patológicos (Scully 2004). 

Además, cada vez con mayor frecuencia se medicalizan condiciones clínicas consideradas procesos naturales, como el embarazo, la menopausia, o la vejez. 

Ejemplos de definiciones de enfermedad en medicina


¿ENFERMEDADES BIOLÓGICAS, TRATAMIENTOS BIOLÓGICOS?

En el caso de la psiquiatría, olvidar que la medicina es una disciplina aplicada ha hecho que muchos extrapolen la (¿buena?) eficacia de los psicofármacos a la fisiopatología de los trastornos que tratan. 

La consecuencia es evidente, los fracasos de las hipótesis biomédicas de las enfermedades mentales (genes candidatos, neuroimagen funcional, biomarcadores, etc) hace que muchos clamen contra la necesidad -que no la utilidad- de los psicofármacos

Un exponente de esta visión es Joanna Moncrieff: Dado que los diagnósticos psiquiátricos no tienen ninguna validez biológica, no se debería dar fcos. Sin embargo el tratamiento empírico de muchas enfermedades médicas habitualmente se realiza sin conocer el mecanismo fisiopatológico (p.e., enfermedades autoinmunes)

La hipótesis de Moncrieff es que los psicofármacos provocan un estado alterado de la mente que interfiere con los síntomas pero no devuelve al sujeto a la normalidad sino a otro estado anormal inducido psicofarmacológicamente. 

Bueno, lo que sabemos hoy día es que, por supuesto, los psicofármacos inducen un nuevo estado metal, lo mismo que otras intervenciones terapéuticas como las psicoterapias (ver tabla 4.3). La cuestión esencial es si ese estado mental es natural o si el individuo se encuentra mejor? (Julio Sanjuán, ¿Tratar la mente o tratar el cerebro?, 2016, p62-63)





viernes, 2 de noviembre de 2018

VENCER AL CÁNCER


Tras el día Internacional del cáncer de mama, me gustaría realizar una breve reflexión para contextualizar "el arsenal terapéutico", "las luchas, guerras y batallas", "las victorias", ...

Cuando médicos, medios de comunicación, afectados, familias y población general hablan de "vencer" el cáncer (o la anorexia, la depresiónla obesidadla esquizofrenia,  etc, ...) ¿cómo llamas a los demás?


Como explicaba la hija de una mujer fallecida por cáncer en una carta de respuesta al artículo Victors Over Cancer (1984), 


"implica que 'vencer' al cáncer es una especie de cruzada sagrada, y que la victoria es solo una cuestión de voluntad. ¿Qué implica respecto a los que han luchado pero no han 'triunfado'?

El paciente que 'derrota' al cáncer es considerado superior al paciente que lucha pero sucumbe , y que a su vez es considerado superior al paciente que rechaza luchar (Medicine and Culture, Lynn Payer)

Aquellos que rechazan el tratamiento por completo, incluso en los casos más avanzados, son considerados derrotistas





viernes, 19 de octubre de 2018

FEMINISMO Y CÁNCER DE MAMA


Uno de los graves problemas del feminismo es creer que los valores y aspiraciones de todas las mujeres son similares. Cómo debe ser una mujer en su relación con el mundo es muy diferente para una anciana anglosajona, una académica en Nigeria, una adolescente turca, una campesina vietnamita, .... 

Sin embargo, hay muchos tipos de feminismos. El de la mujer blanca occidental que le dice a la africana  cómo debe ser mujer; el de la académica  que le dice a una futura mamá qué papel debe jugar la crianza en su vida; el de la profesora que le dice a la adolescente cómo debe relacionarse social y sexualmente con los chicos; etc.  Incluso las hay que defienden que "El feminismo es una teoría, el lesbianismo la práctica"  (Ti-Grace Atkinson,1970s)  o que "Las feministas que duermen con hombres están entregando sus energías más vitales al opresor"  (Jill Johnson, Lesbian Nation,1973).  En conclusión, los feminismos caen en la más burda de las paradojas; resultan odiosamente paternalistas.

Con paternalismo feminista me refiero a la reducción de la libertad y autonomía de ciertos grupos sujeto con la justificación utilizada de la protección de la persona o grupo frente al posible daño que esas personas pudiera causarse a sí mismo en caso de disponer de mayor autonomía y libertad. 

Estos aspectos también se reflejan en la medicina, y afectan a numerosos órdenes de la psiquiatría (p.e. depresión), ginecología y obstetricia (p.e., parto, aborto), dolor crónico, ... 

En este caso me ha parecido muy representativo el artículo de Barbara Ehrenreich, We need a new women's health movement (2009)The uproar over mammogram guidelines shows how the feminist movement has strayed



Has feminism been replaced by the pink-ribbon breast cancer cult? When the House passed the Stupak amendment, which would take away abortion rights from women who get any government help purchasing insurance, the female response ranged from muted to inaudible.
Soon after, when the U.S. Preventive Services Task Force recommended that regular screening mammography not start until age 50, all hell broke loose. Sheryl Crowe, Whoopi Goldberg and Olivia Newton-John raised their voices in protest; a few dozen non-boldface women picketed the Department of Health and Human Services. If you didn't look too closely, it almost seemed as if the women's health movement of the 1970s and 1980s had returned in full force.
Never mind that Dr. Susan Love, author of what the New York Times dubbed "the bible for women with breast cancer," endorses the new research-based guidelines along with leading women's health groups such as Breast Cancer Action, the National Breast Cancer Coalition and the National Women's Health Network. For years, these groups have been warning about the excessive use of screening mammography in the United States, which carries its own dangers and leads to no detectable lowering of breast cancer mortality.
Nonetheless, on CNN last week, we had the unsettling spectacle of Cindy Pearson, the National Women's Health Network executive director and noted women's health advocate, speaking out in favor of the new guidelines, while ordinary women lined up to attribute their survival from the disease to mammography. Once upon a time, grass-roots women challenged the establishment by figuratively burning their bras. Now, in some masochistic perversion of feminism, they are raising their voices to yell, "Squeeze our breasts!"
When the Stupak anti-choice amendment passed, and so entered the healthcare reform bill, no congressional representative stood up on the floor of the House to recount how access to abortion had saved her life or her family's well-being. And where were the "tea baggers" when we needed them? If anything represents the true danger of "government involvement" in healthcare, it's a healthcare reform bill that, if the Senate enacts something similar, could snatch away all but the wealthiest women's right to choose.
It's not just that abortion is deemed a morally trickier issue than mammography. To some extent, pink-ribbon culture has replaced feminism as a focus of female identity and solidarity. When a corporation wants to signal that it's "woman friendly," what does it do? It stamps a pink ribbon on its widget and proclaims that some minuscule portion of the profits will go to breast cancer research. I've even seen a bottle of Shiraz called "Hope" with a pink ribbon on its label -- but no information, alas, on how much you have to drink to achieve the promised effect.
When Laura Bush traveled to Saudi Arabia in 2007, what grave issue did she take up with the locals? Not women's rights (to drive, to go outside without a man, etc.), but breast cancer awareness. In the post-feminist United States, issues such as rape, domestic violence and unwanted pregnancy seem to be too edgy for much public discussion, but breast cancer is pure apple pie.
So welcome to the Women's Movement 2.0: Instead of the proud female symbol -- a circle on top of a cross -- we have a droopy ribbon. Instead of embracing the full spectrum of human colors -- black, brown, red, yellow and white -- we stick to princess pink. While we used to march in protest against sexist laws and practices, now we race or walk "for the cure."
Look, the issue here isn't healthcare costs. If the current levels of screening mammography demonstrably saved lives, I would say go for it and damn the expense. But the numbers are increasingly insistent: Routine mammographic screening of women under 50 does not reduce breast cancer mortality in that group, nor do older women necessarily need an annual mammogram. In fact, the whole dogma about "early detection" is shaky, as Susan Love reminds us: The idea has been to catch cancers early, when they're still small, but some tiny cancers are viciously aggressive and some large ones aren't going anywhere.
One response to the new guidelines has been that numbers don't matter -- only individuals do -- and if just one life is saved, that's good enough. So OK, let me cite my own experience. In 2000, at the age of 59, I was diagnosed with Stage II breast cancer on the basis of one dubious mammogram followed by a really bad one, followed by a biopsy. Maybe I should be grateful that the cancer was detected in time, but the truth is, I'm not sure whether these mammograms detected the tumor or, along with many earlier ones, contributed to it. One known environmental cause of breast cancer is radiation, in amounts easily accumulated through regular mammography.
La mamografía como causa de cáncer de mama

And why was I bothering with this mammogram in the first place? I wanted to get my hormone replacement therapy, or HRT, prescription renewed, and the nurse practitioner wouldn't do that without a fresh mammogram.
As for the HRT, I was taking it because I had been convinced by prevailing medical propaganda that HRT helps prevent heart disease and Alzheimer's. Then in 2002, we found out that HRT is itself a risk factor for breast cancer (as well as being ineffective at warding off heart disease and Alzheimer's). So did I get breast cancer because of the HRT -- and possibly because of the mammograms themselves -- or did the HRT lead to the detection of a cancer I would have gotten anyway?
I don't know, but I do know that that biopsy was followed by the worst six months of my life, spent bald and barfing my way through chemotherapy. This is what's at stake here -- not only the possibility that some women may die because their cancers go undetected, but that many others will lose months or years of their lives to debilitating treatments for radiation-caused cancers or, possibly, cancers that didn't require treatment at all.
What we really need is a new women's health movement, one that's sharp and skeptical enough to ask all the hard questions: What are the environmental (or possibly lifestyle) causes of the breast cancer epidemic? Why are existing treatments such as chemotherapy so toxic and heavy-handed? And, if the old narrative of cancer's progression from "early" to "late" stages no longer holds, what is the course of this disease (or diseases)?
What we don't need, no matter how pretty and pink, is a ladies' auxiliary to the cancer-industrial complex.

Humorada feminista



viernes, 12 de octubre de 2018

ENFERMO O SUPERHÉROE


Alexander J. Honnold es un escalador estadounidense de grandes paredes en el estilo solitario libre. Durante la presentación de algunas de sus hazañas en el conocido programa Esports 3, de TV3, el presentador señalaba que se había realizado un estudio neurocientífico sobre su respuesta al miedo.




Ante la aparente falta de miedo, los investigadores se centran en la amígdala; dentro de un aparato de Resonancia Magnética, le muestran una serie de imágenes con la intención de generar respuestas en la amígdala: desde cadáveres descuartizados a heces, pasando por otras de caracter más sensual o deportivas. La conclusión: la amígdala de Honnold no se activa, a diferencia de un sujeto control (escalador de la misma edad)

ABSENCE OF FEAR: Honnold’s brain (left) with a control subject’s (right),
a climber of a similar age. As both climbers look at the arousing images,
 the control subject’s amygdala glows, while Honnold’s remains inert,
 showing no activity whatsoever.

La lectura del presentador es que se trata de un superhéroe, alguien que no tiene miedo.Sólo más tarde añade, "o que tiene una enfermedad". "puede haber tenido una lesión en la amígdala".

Este tipo de narrativas nos muestra la fragilidad del concepto científico y lego del concepto de enfermedad. Como se ha mostrado con diferentes ejemplos en este blog, fenómenos como la sordera, la obesidad, la homosexualidad, el TDAH, la inteligencia baja, la pedofilia, etc, no se pueden considerar una enfermedad o no en función de la reducción del constructo a un fenómeno biológico distinto. Si la homosexualidad tiene una elevada heredabilidad, o se asocia a una variante cromosómica o tiene asociada alguna variante anatómica no son elementos suficientes ni necesarios para catalogar la conducta como patológica. 




jueves, 5 de octubre de 2017

DERECHOS Y DEBERES DE LOS MIR


Artículo de José A. Plugisi en Redacción médcica, publicado el 24/6/17


El Real Decreto 1146/2006, del 6 de octubre, por el que se regula la relación laboral especial de residencia para la formación de especialistas en Ciencias de la Salud, establece cuáles son los derechos y los deberes a los que están sujetos los futuros especialistas sanitarios. Un listado que aplica a todos por igual, sin importar si se trata de un R1 o un R5.

Según la normativa, los residentes disponen de una serie determinada de  derechos. Específicamente, se tratan de: 

(1) conocer el programa de formación de la especialidad a cuyo título aspira, así como, en su caso, las adaptaciones individuales

(2) contar con la designación de un tutor que le asistirá durante el desarrollo de las actividades previstas en el programa de formación; 

(3) recibir una formación teórico-práctica que permita alcanzar los conocimientos y la responsabilidad profesional necesarios para el ejercicio autónomo de la especialidad; 

(4) ser informado de las funciones, tareas, cometidos, programación funcional y objetivos asignados a su unidad, centro o institución, y ser informado de los sistemas establecidos para la evaluación del cumplimiento;

(5) ejercer su profesión y desarrollar las actividades propias de la especialidad con un nivel progresivo de responsabilidad a medida que se avance en el programa formativo; 

(6) conocer qué profesionales de la plantilla están presentes en la unidad en la que el residente está prestando servicios y a consultarles y pedir su apoyo cuando lo considere necesario, sin que ello pueda suponer la denegación de asistencia o el abandono de su puesto; 

(7) participar en actividades docentes, investigadoras, asistenciales y de gestión clínica en las que intervenga la unidad acreditada;

(8) poder registrar sus actividades en el libro del residente y contar con la máxima objetividad en la evaluación continuada, anual y final de su aprendizaje.

(9) derecho a prórroga de la formación

(10) revisión de las evaluaciones anuales y finales realizada; 

(11) estar representado en la Comisión Nacional de la Especialidad y en las comisiones de docencia de los centros; 

(12) evaluar la adecuación de la organización y funcionamiento del centro a la actividad docente, con la garantía de la confidencialidad de dicha información; 

(13) recibir asistencia y protección de la entidad docente o servicios de salud en el ejercicio de su profesión o en el desempeño de sus funciones; 

(14) contar con la misma protección en materia de salud laboral que el resto de los trabajadores; 

(15) no ser desposeído de su plaza si no es por alguna de las causas de extinción previstas en este real decreto o de otras causas previstas legalmente; 

(16) tener hasta tres días hábiles de permiso retribuido.






De la misma manera, los residentes deberán cumplir con los cinco deberes que se establecen en la normativa: 

(1) realizar todo el programa de formación con dedicación a tiempo completo

(2) formarse siguiendo las instrucciones de su tutor y del personal sanitario y de los órganos unipersonales y colegiados de dirección y docentes; 

(3) conocer y cumplir los reglamentos y normas de funcionamientoaplicables en las instituciones que integran la unidad docente (especialmente en lo que se refiere a los derechos del paciente); 

(4) prestar personalmente los servicios y realizar las tareas asistenciales que establezca el correspondiente programa de formación y la organización funcional del centro; 

(5) utilizar racionalmente los recursos en beneficio del paciente y evitar su uso ilegítimo para su propio provecho o de terceras personas.




viernes, 15 de septiembre de 2017

VISITA AL MÉDICO EN JAPÓN (3): ENFERMEDADES CRÓNICAS


Muchos habéis preguntado cómo es la experiencia de ir al médico en Japón y cómo es el Sistema de Salud Japonés. En mi caso, como profesional en Salud Mental realicé la estancia en una unidad de investigación, con peculiariedades y poco generalizable. ¡Además, he tenido la suerte de que ni mis allegados o yo hemos requerido de asistencia personal!. Pero recientemente he dado con este blog que creo que narra de manera muy amena y en primera persona los aspectos más significativos de la experiencia de ser atendido por el sistema sanitario nipón.


Enfermedades crónicas en Japón: como tratar el hipotiroidismo.


Seguramente aquellos que sufráis de alguna enfermedad crónica con tratamiento diario -como es mi caso- os preguntéis cómo tratarla en un país como Japón.
Pues bien, a mi me pasó lo mismo cuando llegué a este país. En mi caso, la enfermedad que tengo es hipotiroidismo.
En japonés se dice “koujousen kinou teikashou” (甲状腺機能低下症), que significa literalmente enfermedad (shou,症) de deterioro (teika,低下) de la funcionalidad (kinou,機能) de la glándula tiroidea (koujousen,甲状腺).

¿Cómo tratar el hipotiroidismo en Japón?

Si vienes de otro país, es posible que lo primero que pienses sea en traerte tratamiento para alrededor de un año. Esto fué precisamente lo que yo hice. Le pedí a mi médico de cabecera en España que me recetase medicinas para un año porque me iba a vivir al extranjero.
Antes de que pasara el año volví por España y compré “cargamento” suficiente para otro año. En las farmacias de España no suelen poner problema para comprar la medicina para el tiroides aunque no dispongas de receta médica. Te costará un poco más cara al no cubrirte la seguridad social, pero de todos modos no es una medicina muy cara.
Sin embargo, en Japón no se pueden comprar antibióticos sin receta, y para conseguir receta has de hacer una visita al médico.

Visitando la sección de endocrinología del hospital / clínica.

Este puede ser otro de los problemas que te encontrarás al ir al hospital para que te traten, el idioma.
<<¿Pero cómo carajos voy a saber como se dice “endocrinología” en Japonés? ¡Si apenas acabo de buscar en Google cómo se dice correctamente en castellano!>> Será probablemente lo que grites a los cuatro vientos en tu habitación mientras te tiras de los pelos.
Si no quieres que los japoneses de tu alrededor te confundan con un wookie tendrás que aprender algunas palabras para comunicarte con sentido.

chewbaccaPor ejemplo, a la especialidad que trata el tiroides en Japón se le dice taisha (代謝), que viene significando algo así como metabolismo. Para que vayas algo más preparado aquí te dejo unas cuantas expresiones que pueden resultarte útiles:
  • koujousen (甲状腺). Tiroides.
  • donna shoujou ga arimasuka? (どんな症状がありますか). ¿Qué tipo de síntomas tienes?
  • kusuri wo nonde imasuka? (薬をのんでいますか). ¿Te estás tomando alguna medicina?
  • ketsueki kensha wo ukeru. (血液検査を受ける). Hacerse un análisis de sangre.
  • saiketsu suru (採決する). Extraer sangre.
  • ketsuatsu wo hakaru (血圧). Tomarse/Medirse la presión sanguínea / tensión. (Es posible que te tomen la tensión antes de atenderte)
  • taijuu (体重). Peso / shinchou (身長). Altura
  • shoshin (初診). Primera consulta médica. (Cuando vas al médico con los primeros síntomas de alguna enfermedad)
  • saishin (再診). Consulta posterior. (Cuando vuelves al médico a una segunda o tercera cita)
  • kusuri wo nomu (薬を飲む). Tomar medicina / Chiryou (治療). Tratamiento.
  • Kusuri ga kiku (薬が効く). La medicina funciona o hace efecto / kusuri ga kinakai (薬が効かない). La medicina no me hace efecto.
  • saifu wo wasuremashita! (財布を忘れました!). Se me ha olvidado la cartera. (Esperemos que no te toque usarla).
El endocrino seguramente te pedirá los datos de peso, altura, alergias a otras enfermedades, si estás tomando alguna medicina para combatir el hipotirodismo, etcétera. Después de ello te mandará hacer unos análisis de sangre para así poder detectar los niveles de los medidores de la glándula tiroidea.

Mi primera visita al endocrino en Japón.

Después de casi tres años tomando a diario las medicinas que traje de España y sin ningún análisis de seguimiento para comprobrar mis niveles, las medicinas se me acababan y pensé que ya era hora de acercarme a hacer una visita al endocrino. (No hagáis como yo y dejéis de haceros seguimientos tanto tiempo)
Lo primero que hice es buscar en google por los términos hospital (byouin,病院) y endocrinología (taisha,代謝) para ver donde estaban situadas las clínicas más cercanas a mi casa.
El hospital que suelo visitar cuando estoy enfermo es relativamente grande y disponían de esta especialidad, sin embargo no todos los días. Los días viables eran los lunes, miércoles y viernes. También había otra pequeña clínica enfocada a esta especialidad, pero decidí pasarme por el hospital de confianza, ya que disponen de otros servicios adicionales. Me explico, si has de hacerte análisis de sangre o de orina te darán los resultados en menos de una hora. (unos 20 minutos los de orina y 40 minutos los de sangre).
Lo malo de ir a un hospital en día de diario es que tienes que faltar al trabajo. Y claro, la política de faltas por visita al médico en Japón no es como en España, o utilizas días de vacaciones o si no te quedan te quedas sin cobrarlo.
Me acerqué a recepción con la tarjeta del hospital -que te hacen la primera vez que vas a la misma- y dije que no tenía cita previa (yoyaku ga nai, 予約がない), pero que quería ir al endocrino para que me hiciese un examen de tiroides. En recepción me enviaron a otro mostrador y allí me pidieron -como siempre- que me tomase la tensión -tienen una máquina gratuíta – y la temperatura con un termómetro que te ofrecen.
Una vez tomados los datos te preguntan si tienes algún síntoma y te invitan a que esperes hasta que te llamen o salga tu número en una pantallita. El problema es que al no tener cita previa con el endocrino me tomó como 1 hora que me atendiesen.
En esta primera consulta, el doctor redactó una ficha sobre mí pidiéndome datos como a qué edad me detectaron los problemas de tiroides, qué medicina estaba tomando, altura, peso, hábitos, etc.
Le comenté que para poder medir más concretamente el desajuste de los niveles tiroideos que tenía no me había tomado las pastillas los dos últimos días, a lo que el doctor me dijo que no era necesario, ya que quería saber si las pastillas que me tomaba ahora estaban regulándome correctamente el tiroides o no. Por ello os aconsejo que no dejéis de tomarlas, inclusive el día de visita al médico.
Después de la toma de datos me envió a hacerme un análisis de sangre a otro departamento del mismo hospital. A los 5 minutos ya me estaban extrayendo la sangre. Me dijeron que los resultados tomarían entre 40 y 50 minutos.
Una hora y media más tarde me volvieron a llamar de nuevo para el endocrino. El doctor disponía ya de todos los resultados y, como era de esperar, los niveles de los medidores del tiroides (TSH o Tiroprina甲状腺刺激ホルモン ) estaban por encima del valor máximo establecido, aunque no por mucho.

Analisis sangre tiroides japonEl doctor me pidió el nombre y dosis de la medicina que me estaba tomando en España. Me comentó que en Japón también usan una medicina con casi los mismos compuestos y que me recetaría la misma dosis durante tres meses. Después debería volver al hospital para ver si todo se había regulado correctamente.
Antes de volver al trabajo, el mismo doctor me reservó cita previa para la siguiente vez. Después me dirigí al mostrador para pagar y la cuenta ascendió a 7.200 yens. Tengo que comentar que es la cantidad más cara que he pagado hasta el momento. (cabe resaltar que en este hospital cobran 2.000 yens más impuestos a las primeras visitas)

Segunda visita al endocrino en Japón.

La segunda vez que visité al endocrino fué todo mucho más rápido. La tenía a las 3 de la tarde de un miércoles, por lo que sólo me pedí la tarde en el trabajo.
Llegué media hora antes a recepción y me enviaron directamente a hacerme los análisis de sangre. Poco más tarde de las 3 de la tarde me llamaron a pasar al endocrino.
Con el cansancio de la semana no sabía si me había tomado la pastilla del tiroides por la mañana y al ver los resultados de los análisis, los niveles eran un poco altos, aunque aceptables.
NOTA: Recordar tomaros la pastilla todos los días, que es muy importante para el correcto funcionamiento del metabolismo del cuerpo humano – además de para que los resultados de los análisis sean fiables.

Analisis sangre tiroides japonEl doctor me emplazó de nuevo para dentro de otros 3 meses para un nuevo análisis y recibir el siguiente “batch” de pastillas. Y es que en Japón, las leyes del gobierno son muy estrictas en cuanto a la venta de medicamentos, al menos antibióticos. No te los venderán si no es con receta médica de por medio. Por mucho que tu enfermedad sea crónica -como es el caso del hipotiroidismo-, no te ofreceran más de 3 meses de dosis.

Medicina para el hipotiroidismo en España y en Japón.

Os habréis percatado de que estado hablando de medicinas pero aún no he dado ningún dato concreto para que las identifiquéis.
Bien, cuando aún vivía en España, y con 26 años de edad, me diagnosticaron esta enfermedad. Para devolver los niveles de la glándula tiroidea a los normales me recetaron Eutirox de 50 microgramos (una pastilla a diario). Al hacerme el seguimiento (creo que fué entre 6 meses / 1 año más tarde) vieron que los niveles se habían estabilizado.
Otras personas necesitan probar diferentes dosis hasta que dan con la justa, como mi hermana, que ahora está tomando Eutirox de 75 microgramos. Mi madre también sufre de esta enfermedad, con lo que por lo que véis es algo genético en mi familia.

Medicamento hipotiroidismo espana eutiroxEn Japón me recetaron Chirachin (チラーチン), también de 50 microgramos. Los compuestos eran básicamente los mismos, aunque con una pequeña diferencia que me explicó el doctor en su momento y no entendí del todo bien.
Una vez recibes la receta has de ir a una farmacia (yakkyoku,薬局) a comprar las medicinas. Si es la primera vez que vas a esa farmacia te pedirán que rellenes un formulario en perfecto japonés, por lo que si no conoces el lenguaje es mejor que vayas con acompañado. El formulario es estándar, pero no tengo copia del mismo. Si la consigo actualizaré el artículo subiéndola al mismo.
Después del pago, comprobarás que no te dan una cajita con las medicinas dentro, si no las dosis contadas que el doctor haya escrito en la receta, ni una más ni una menos.

Medicamento hipotiroidismo japon chirachinEsto lo comentaba ya en otro artículo en el que hablo de los hospitales y las medicinas en Japón, y me parece una gran idea para ahorrar dinero al sistema sanitario de un país, así como para evitar en cierta medida la automedicación.
El precio de las medicinas para tres meses fue de aproximadamente 800 yens. Como podéis comprobar en el recibo de abajo, la cuenta real asciende a 2.620 yens, sin embargo el pago a realizar es del 30%, por lo que la cantidad se rebaja hasta 790 yens.farmacia medicinas tiroides japonTanto los pagos que haces en el hospital/clínica por los servicios como en la farmacia por las medicinas están cubiertos en un 70% por el Seguro Nacional Médico Japonés (国民健康保険), por lo que en realidad estás pagando sólo un 30% del precio real.
Y con esto acabo ya el artículo de hoy. Espero que pueda ayudarles a otras personas con problemas parecidos. Si tenéis dudas al respecto o queréis aportar vuestra propia experiencia al respecto, no dudéis en dejar un comentario.
Como dicen en los centros médicos y en las farmacias al despedirse de vosotros, odaijini!! お大事に! (¡Que os pongáis bien!)

miércoles, 6 de septiembre de 2017

VISITA AL MÉDICO EN JAPÓN (2)


Muchos habéis preguntado cómo es la experiencia de ir al médico en Japón y cómo es el Sistema de Salud Japonés. En mi caso, como profesional en Salud Mental realicé la estancia en una unidad de investigación, con peculiariedades y poco generalizable. ¡Además, he tenido la suerte de que ni mis allegados o yo hemos requerido de asistencia personal!. Pero recientemente he dado con este blog que creo que narra de manera muy amena y en primera persona los aspectos más significativos de la experiencia de ser atendido por el sistema sanitario nipón.


Ir al hospital en Japón. Medicinas y seguro médico japonés.


Congestión nasal, estornudos contínuos, se me cae el moquillo. Me cuesta respirar, al toser siento dolor en el pecho. Tengo fiebre y dolor muscular. Escribo a mi jefe en el trabajo diciendo que me encuentro mal y no podré asistir. Creo que es momento de hacer una visita al doctor.

Panda resfriadoEl párrafo de arriba es una perfecta descripción de mis pasados tres días. Llevo dos años y medio viviendo en Japón y no suelo enfermar con facilidad.
Hasta ahora fuí una vez al hospital por una insolación en junio de 2013, por un dolor en uno de mis “pendientes reales” en junio de 2014 y por este resfriado-gripe en marzo de 2015.

Visita al hospital

Aunque ya os hablé de mi primera visita al hospital hace unos dos años – esa vez fue de urgencias un domingo -, esta vez tengo más datos que aportaros de los que me gustaría hablar en este artículo.

Libreta de medicinas.

En primer lugar me gustaría hablaros de la libreta de medicinas o okusuri techou (お薬手帳, おくすり手帳).
Esta libreta la recibes la primera vez que pisas un hospital en Japón. En mi caso, la recibí cuando aún vivía en Sagamiharashi (相模原市), Kanagawa – Ahora vivo en Kawasaki (川崎), también en Kanagawa.
Al comprar medicinas con receta en la farmacia (yakkyoku 薬局), te entregarán una pegatina recordatorio del tratamiento, que procederán a pegarte en la libreta.
Aquí tenéis las dos pegatinas correspondientes a esta última visita y a la de hace dos años:

Hospital JaponEsta vez visité al doctor sin percatarme de la libreta.
Cuando fuí a la farmacia con la receta para comprar las medicinas me preguntaron por la libreta de medicinas. Aunque se me había olvidado me dieron la pegatina para pegarlas al llegar a casa.
Si la has perdido puedes pedir otra, de hecho tienen diferentes diseños.

Hospital JaponComo véis, en Japón, les gusta tratar todo diseño con mimo. Como dirían ellos, muy kawaii.

Tarjeta de cliente de la clínica.

Como comentaba anteriormente, el sistema de salud japonés te permite visitar cualquier clínica siempre y cuando estés inscrito en el Seguro Nacional de Salud (kokumin kenkou hoken, 国民健康保険).
Por ello, al visitar una nueva clínica, te pedirán que rellenes un formulario con tus datos.
Una vez finalizada la consulta y realizado el pago, te harán entrega de una tarjeta sanitaria perteneciente a esa clínica. Si vuelves a la misma clínica, presentando la tarjeta será suficiente para una nueva consulta.
Yo, de momento, he ido a dos clínicas / hospitales diferentes y tengo 2 tarjetas.
No olvides que, independientemente de la clínica a la que asistas, deberás siempre llevar la tarjeta del Seguro Nacional de Salud contigo para beneficiarte del 70% de descuento que cubre este seguro. Si quieres saber más sobre este tema lo comenté al final de este artículo.

Recetas, medicinas y sus dosis.

Otra de las cosas que difiere – y bastante – de mi país es el tema de las medicinas, en concreto las dosis recibidas en farmacia.
En España, después de visitar al doctor de cabecera (siempre el mismo), nos dará un diagnóstico y nos recetará las medicinas a tomar. Independientemente de los días del tratamiento, recibiremos una caja conteniendo mucho más dosis de las necesarias, lo cuál es un gasto innecesario para el sistema de salud y una invitación gratuíta a la automedicación.
En Japón, puedes visitar la clínica u hospital que prefieras, ya que todo el sistema sanitario esta cubierto por el Seguro Nacional de Salud. En la misma, el doctor te hará un diagnóstico y expedirá una receta con los medicamentos a tomar. Sin embargo, las dosis de los mismos serán las justas para cubrir el tratamiento, ni más ni menos. Punto a favor del sistema japonés.
En mi visita, nada más llegar y registrarme en recepción, me proporcionaron un termómetro para tomarme la temperatura. Con 38.4 grados y los síntomas que tenía, me dijeron que podía ser bien resfriado común, (en japonés kaze 風邪), bien gripe (influenza インフルエンザ).
Me recetaron un medicamento en concreto para aliviar cada síntoma, con lo que recibí 4 tipos de pastillas diferentes. (con la dosis justa para 5 días)

Medicinas en JaponEn España , probablemente, me recetarían una caja entera de analgésicos como Paracetamol o Ibuprofeno, a tomar cada 8 horas. Quizás, si insitiese mucho en que la mucosidad no me deja respirar, me recetarían también una caja de antihistamínicos. Ya véis que recibimos más dosis de las necesarias, lo cuál es gastar por gastar.
Para aquellos curiosos del objetivo de cada pastilla, o que simplemente deseen aprender algo de japonés relacionado con las mismas, os dejo las siguientes descripciones:
Medicina prospecto
  • Para bajar la fiebre, aliviar o moderar el dolor y eliminar o suprimir la inflamación.
  • [効能] 熱を下げ、痛みをやわらげ、炎症を抑えるお薬です。
Medicina prospecto
  • Regular los componentes de la mucosa de la flema, ajustar la membrana mucosa de los bronquios. Deshacerse de la flema acumulada en los bronquios y la garganta irritada.
  • [効能] 喀痰中の粘液の成分を調節し、また気管支の粘膜をととのえて、のどの炎症や気管支などの痰のつまりを取り除きます。
Medicina prospecto
  • Medicina que combina el ensanche de los bronquios calmando la tos de manera directa.
  • [効能] 気管支を拡げる直接咳を鎮めるお薬など配合しています。
Medicina prospecto
  • Antibiótico (de la familia de los macrólidos) usado para el tratamiento de enfermedades infecciosas.
  • [効能] マクロライド系の抗生物質で感染症を治療するお薬です。

Medicamentos genéricos en Japón.

En Japón, como en muchos otros países, para abaratar costos del sistema de salud se introducen los medicamentos genéricos en detrimento de aquellos de marca.
En el panfleto del Seguro Nacional de Salud que recibí al hacerme la tarjeta en el ayuntamiento de Kawasaki, hay una página entera que habla de los genéricos. En el mismo, comentan que tienen el mismo efecto que los de marca y a su vez disminuyen la factura de medicamentos de la familia, así como los gastos en tratamientos del país.
Además, resulta que al comprar los medicamentos en la farmacia, recibí una hoja explicando cuáles de las medicinas que estaba comprando son genéricas, el medicamento de marca al que sustituían y los precios por dosis de la medicina de marca y del genérico.

Medicamentos genericosLa verdad es que te salen a mitad de precio.

Pagando la factura después de la consulta.

Al finalizar la consulta, tendrás que volver al mostrador del comienzo y pagar la factura.
La factura o recibo (ryoushuusho, 領収書) te la dividen en diferentes conceptos. Algunos de los cuales te muestro a continuación:
  • Parte cubierta por el seguro. (hokenbun, 保険分)
    • Tarifa de Primera consulta (shoshinryou, 初診料) / Tarifa de Consultas posteriores (saishinryou, 再診料)
  • Parte de Costes Privados / Otros
    • Suma total a cobrar/reclamar (seikyuu goukeigaku, 請求合計額)
  • General
    • Suma total de la parte del seguro (hokenbun goukei, 保険分合計)
    • Porcentaje de carga (al usuario) (futan wariai, 負担割合)
    • Tarifa cargada al paciente (kanja futangaku, 患者負担額)
    • Dinero a cobrar/reclamar en ventanilla (madoguchi seikyuugaku, 窓口請求額)
    • Dinero recibido (uketori kingaku, 受け取り金額)
Como podréis ver en la imagen que adjunto, la suma total de la parte del seguro es de 3.500 yens. Sin embargo, al disponer del Seguro Nacional de Salud (kokumin kenkou hoken, 国民健康保険), sólo me hago cargo de un 30% de los gastos (que es el número que aparece en la casilla de Porcentaje de carga).

Hospital Japon ReciboFinalmente, en la casilla de Dinero a cobrar en ventanilla aparece el 30% de 3.500 yens, que son 1.050 yens. Este es el cobro del servicio por la consulta recibida en la clínica.
Además de estos gastos has de sumar aquellos por el pago de las medicinas.

Farmacia Japon ReciboEn la foto que os adjunto podréis ver una casilla con el concepto Suma total (goukei, 合計) con 2.300 yens, y otra con Cargo/Cobro total (futangaku, 負担額) con 690 yens, que se refiere de nuevo, al 30% que no te cubre el Seguro Nacional de Salud.

Máquinas para pagar la factura.

En algunos centros médicos más grandes te encontrarás con que además del pago en persona en mostrador, tienes la posibilidad de pagar tu factura mediante una máquina.
Para ello simplemente has de localizar las máquinas para realizar el pago, insertar tu tarjeta de la clínica, y seguir las instrucciones de la pantalla.
Hospital JaponHospital JaponAquí tenéis al la pingüino enfermero indicándonos el total de la cuenta a abonar.
Hospital JaponHospital JaponY después de haber pagado el monto total, el pingüino enfermero os hará una reverencia y os dirá que os pongáis bien. La expresión お大事に (odaijini) se utiliza mucho para decirle a una persona que está enferma que esperas que se recupere pronto.

Aviso a Navegantes…

Atención. En ciertas clínicas o centros especializados, cada vez que te atienden por primera vez en una especialidad nueva, te cobran una tarifa fija impuesta por el centro.
Os expongo mi caso cuando fuí a que me inspeccionaran “los pendientes reales”.
Para ello, me dirigí a un centro hospitalario con diferentes especialidades. Para el caso de tan delicado órgano, la especialidad que lo trata es urología (hitsunoukika,泌尿器科).
Pues bien, me cobraron 2.100 yens en concepto de Extra/Añadido de Consulta Inicial como Paciente Nuevo (hishoukai kanja shoshin kasan, 非紹介患者初診加算). Este dinero no los cubre en el Seguro Nacional de la Salud, ya que es una tarifa que cobra este centro médico en particular.

Recibo Hospital JaponComo tuve que ir tres veces a este especialista, la segunda y tercera vez ya no me cobraron este plus.
Si me tocase ir de nuevo este centro a la especialidad de urología, al haberla usado antes no debería pagar la cuota. Pero cualquier otra especialidad, ya sea medicina general, tendría que apoquinar la susodicha cifra.

Cuando viajes a Japón.

Al viajar a Japón, recomiendo 100% que compres un Seguro de Viajes que cubra gastos sanitarios. Si es posible incluso cancelación del viaje por imprevistos.
Te digo esto por experiencia, ya que justo la semana anterior a realizar mi primer viaje a Japón, me rompí uno de los huesos del pié, me escayolaron y no pude viajar. El seguro que contraté me cubrió la mayoría de gastos que había realizado para el viaje, como el billete de avión o el Japan Rail Pass. (También prepárate para hacer papeleo).
Los gastos de salud en Japón sin tarjeta sanitaria pueden salirte bastante caros. Si quieres leer una experiencia real de una persona que tuvo problemas de salud en Japón y que había comprado el seguro de viajes te aconsejo que eches un vistazo a esta página.
Sé que pensáis que es un gasto innecesario, que los seguros no funcionan, o que quizás puedas ahorrarte unos eurillos. Pero ante todo la salud, y si no pensad en los bolsillos cuando os toque pagar la factura “a toca teja”.
Y esto es todo por mi parte, espero que os haya gustado el artículo y que no tengáis que leerlo desde la cama en “modo febril ON”.