"Mirar las cosas de cara, ser capaces de sorprendernos, tener curiosidad y un poco de coraje; saber preguntar y saber escuchar; evitar los dogmas y las respuestas automáticas; no buscar necesariamente respuestas y aún menos fórmulas magistrales" (Emili Manzano)
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viernes, 16 de diciembre de 2016

¿FUNCIONAN LOS ANTIDEPRESIVOS?


Medicina Basada en la Evidencia es un término insultante.  La expresión más robusta de medicina basada en la evidencia es medicina. 
Peter Kramer en Ordinarily Well (2016)


Peter Kramer considera la controversia acerca de la eficacia de los antidepresivos como un fenómeno social que surge cuando una sensación de agravio crónico encuentra una oportunidad para contraatacar. Para los seguidores de las psicoterapias, la oportunidad surge en forma de estudios farmacológicos con resultados defectuosos y los conocidos excesos de la  industria farmacéutica. 

Todo ello aparece en el contexto de una tradición cultural incómoda con las aproximaciones tecnológicas a los problemas de la mente. Estas circunstancias predisponen a periodistas y público general en favor de las afirmaciones de que los antidepresivos no son más que placebos (Ordinarily Well, p 238).

Negar la eficacia de los antidepresivos, dice Kramer, puede parecer en principio bienintencionado, con un gran amor por la psicoterapia y el respeto por la complejidad humana. Pero con el tiempo, esta postura se convierte en estigmatizadora, demasiado cercana a la idea de que la depresión es otra cosa, algo menor de lo que la investigación y la práctica demuestran: un trastorno que afecta a múltiples sistemas del cuerpo de manera destructiva y progresiva, y que es absolutamente merecedor de atención médica.

Finalmente, señala irónico hacia los que atacan la utildad de los antidepresivos, consideremos una visión transgresora en esta era de aplicación puritana de la Medicina Basada en la Evidencia: ¡la opinión del paciente!. 
"¡Con la medicación, he vuelto a la vida!" 
Aunque con reservas, este testimonio no está privado de valor como evidencia. (Ordinarily Well, 239)


Peter D. Kramer (nacido en 1948-)


ESCUCHANDO A PROZAC (LISTENING TO PROZAC, 1993)

La trilogía de Peter D. Kramer sobre la depresión que empezó con el superventas Escuchando a Prozac (Listening to Prozac, 1993) y siguió con Contra la Depresión (Against Depression, 2005), concluye en 2016 con el extraordinario Ordinarily Well.

En Escuchando a Prozac (Listening to Prozac, 1993), Kramer hablaba sobre las implicaciones sociales y éticas de ciertos efectos adicionales que había observado al prescribir los nuevos antidepresivos. Algunos pacientes ganaban seguridad y confianza. Si los médicos podían modificar la personalidad, ¿cómo debían actuar?

Kramer estudió historia y literatura en Harvard y en el University College, y se doctoró en medicina por Harvard. Con una formación sólida en psicoterapia psicoanalítica, autor del maravilloso Moments of Engagement: Intimate Psychotherapy in a Technological Age (1987), era profesor clínico asociado de psiquiatría con consulta privada cuando apareció la fluoxetina en EEUU en 1987. Fue testigo de primera mano de cómo esta sencilla sustancia química rompía la dicotomía decimonónica entre enfermedad mental y personalidad. 

Una profesión acostumbrada al tratamiento de los "cualitativamente diferentes", de las categorías diferenciadas de enfermedad, fue testigo de cambios en lo más arraigado de la personalidad de muchos pacientes, algunos de los cuales afirmaban que eran más ellos mismos con Prozac que sin él. 

Tras descartar desinhibiciones, reacciones maníacas y demás, y con el escepticismo propio del que ancla sus convicciones en un modelo teórico opuesto, Kramer refiere como poco a poco se ve seducido por los sutiles cambios que le describen sus pacientes... ¿Puede un fármaco ayudarme a ser más Yo?

Como  psicoterapeuta,  su voz estaba libre de sospechas. El libro le convirtió en una celebridad, The Prozac Man o Dr Prozac, de no grato gusto para el autor. Su obra fue uno de los iconos a derruir en la controversia posterior sobre los antidepresivos, como por ejemplo en "Listening to Prozac but Hearing Placebo (1998), de Irving Kirsh, que posteriormente escribiría el polémico Emperor´s New Drugs: Exploding the Antidepressant Myth (2009).


Listening to Prozac (1993), el principio


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jueves, 4 de agosto de 2016

MÉDICOS INDIGNADOS, MÉDICOS QUE MARCHAN


Mónica Lalanda es una médico de urgencias española, muy conocida en el medio porque sus dibujos han ilustrado con inteligencia y buen humor numerosas publicaciones (ver su video portfolio o su CV en su blog). Además estuvo 16 años trabajando en urgencias en Reino Unido, por lo que comparto una visión ética de la medicina que no ha cuajado todavía en España. 







Idealista e inconformista, es muy activa en las redes sociales, con información orientada a pacientes y familias, y ha estado implicada en los movimientos para defender la medicina pública como Marea Blanca.




Por eso ha resultado una sorpresa para mi descubrir que en la entrada del 3 de agosto indicaba que abandonaba su plaza de médico de urgencias indignada con las condiciones actuales de trabajo. Quiero recoger su "grito", pues refleja el sentimiento de numerosos profesionales en España. Sin ningún añadido, reproduzco de manera íntegra su QUERIDA EXPLOTACIÓN LABORAL: TE DEJO, NO CUENTES YA CONMIGO.. 



QUERIDA EXPLOTACIÓN LABORAL: TE DEJO, NO CUENTES YA CONMIGO.

Estoy en la calle.
He renunciado a mi contrato de guardias.
He renunciado a la explotación laboral  sangrante y despiadada.
He renunciado a la esclavitud de un sistema sanitario absurdo que trata a sus profesionales como basura.
He renunciado al pisoteo de un jefe que, como tantos otros en la medicina española, maneja su servicio como si fuera su cortijo. Un jefe que no lidera, solo tiraniza.
He renunciado a trabajar en un sistema con médicos de primera que viven a costa de médicos de segunda.
He renunciado a turnos de 24h sin derecho a descanso que ponen en peligro mi salud y sobre todo, la seguridad de mis pacientes.
He renunciado a la inseguridad laboral.
He renunciado a trabajar con excelentes profesionales que han ido olvidando lo que fue su orgullo personal y profesional y lo que fue su dignidad y ahora simplemente bajan las orejas con miedo.
He renunciado a un contrato que no me permite descansar en los tres meses de verano y con semanas de más de 60 horas.
He renunciado al único tipo de contrato que la sanidad española me permite tener tiempo para hacer medicina no asistencial. Eres 100% asistencial o no eres nada.
He renunciado a darme contra la pared porque “aquí siempre se ha hecho así”.
He renunciado a sentirme siempre “diferente”, un bicho raro que tiene la osadía de escribir o dibujar lo que piensa o de protestar contra lo injusto.
He renunciado al maltrato y la indignidad, el agotamiento, la estupidez, el despotismo, el abuso, la mala organización, la falta de planes a medio y largo plazo, la carencia absoluta de solidaridad y profesionalidad.
Quise ser MÉDICO desde que me alcanza la memoria, hace 25 que me gradué; pasé 5 de formación en Inglaterra, 12 de adjunto en Urgencias en Inglaterra y 8 de adjunto de Urgencias en España. Soy MÉDICO de pies a cabeza pero no puedo más…..
He renunciado a mi contrato de guardias.
Estoy en la calle.

BOOOOM
*Por encima de mi dignidad solo está el bienestar de mis hijos. Tengo la suerte de tener un marido generoso y con una situación laboral más segura.
Ahora llega el momento de reinventarme……..
*******


Mucha suerte Mónica, me pregunto cuántos profesionales vocacionales más puede permitirse perder la sanidad pública antes de tener que convertirse en privada. 

Un abrazo


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viernes, 20 de mayo de 2016

UNA PEQUEÑA AYUDA PARA MAMÁ: ROLLING STONES Y BENZODIACEPINAS


“Hoy los chicos son distintos” se lo oigo decir a todas las madres 
Hoy una madre necesita algo que la tranquilice 
Y aunque realmente no esté enferma, hay una pequeña píldora amarilla 
Ella corre al refugio de la pequeña ayuda para madres 
Y esto le ayuda a pasar su atareado día 

“Hoy las cosas son distintas” se lo oigo decir a todas las madres
Cocinar algo fresco para el marido es un asco
Así que compra una tarta instantánea y cocina carne congelada 
Y corre al refugio de la pequeña ayuda para madres 
Y dos le ayudan a pasar su atareado día 

¡Doctor por favor, unas pocas más! 
Y al otro lado de la puerta toma cuatro más 
Que asco es envejecer 

“Hoy los hombres ya no son lo mismo” se lo oigo decir a todas las madres 
No pueden comprender que estés cansada 
Son tan difíciles de complacer, pero puedes tranquilizar tu mente 
Solo corre al refugio de la pequeña ayuda para madres 
Y cuatro te ayudan a pasar la noche 
Te ayudan a minimizar los problemas

¡Doctor por favor, unas pocas más! 
Y al otro lado de la puerta toma cuatro más 
Que asco es envejecer 

“Hoy la vida es demasiado dura” se lo oigo decir a todas las madres 
La búsqueda de la felicidad parece un asco
Y si tomas demasiadas de esas conseguirás una sobredosis 
No más carreras al refugio de la pequeña ayuda para madres 
Ellas solo te ayudaron en el camino 
Al atareado día de tu muerte 






"Mother´s Little Helper"  en el album Aftermath (1966), por The Rolling Stones



Por supuesto, la "pequeña píldora amarilla" de la que hablan los Stones es valium. Abajo, anuncios reales de 1960s sobre psicofármacos dirigidos a las amas de casa

 

 

viernes, 24 de julio de 2015

PSICÓLOGOS, PSIQUIATRAS Y CONSEJOS SOBRE CÓMO VIVIR MEJOR. ¿POR QUÉ NO TE CALLAS?


"Explicamos el comportamiento humano dando razones y no causas"
Wittgenstein (1953)


Al debatir sobre la salud y la normalidad, es importante resaltar las generalizaciones peligrosas que emergen cuando el psiquiatra, a menudo en contra de su deseo, se ve envuelto en la situación de ser el experto en todo comportamiento de la vida.

Ya hemos insistido en otras entradas que el profesional de la salud debería limitarse a expresar sus opiniones profesionales cuando las circunstancias lo permitan (ver  Andreas Lubitz: mala psiquiatría , el suicidio de Robin Williams, criminales, celebrities y diagnósticos psiquiátricos) .

Vale la pena recordar, una vez más, las normas de la American Psychiatric Association (Hales RE, Yudofsky SC, Roberts LW, eds. The American Psychiatric Publishing Textbook of Psychiatry, Sixth Edition, 2014):
"En ocasiones se les pregunta a los psiquiatras acerca de individuos que se encuentran en el centro de la atención pública. Sin embargo, no es ético para un psiquiatra ofrecer su opinión profesional a no ser que haya realizado una exploración y haya obtenido el permiso adecuado para realizar tales manifestaciones".

José Cabrera, psiquiatra habitual en los medios de comunicación



De la misma manera no podemos extrapolar lo normal desde lo anormal, dado que es improbable que se sitúen en un continuum y son más bien cualitativamente diferentes. El psiquiatra, a pesar de su detallado  conocimiento sobre los síntomas y los procesos psíquicos de anormales y su manejo, no es necesariamente un experto en la educación de los niños o en proporcionar una receta para tener una mente tranquila.


Norman Sartorius en su excelente libro Fighting for Mental Health (2002)  se refiere a la voracidad de los psiquiatras al hablar de los grandes Pecados Capitales de la Psiquiatría:
"Tal vez la mayor expresión de su voracidad son las numerosas afirmaciones en terrenos en que el conocimiento psiquiátrico tiene poco que ofrecer. Los psiquiatras son requeridos para dibujar el perfil de hombres de estado, criminales o del famoso del momento, que nunca han visto pero aceptan hacerlo, aunque nada en su formación les capacite para hacerlo. Los psiquiatras realizan afirmaciones sobre el significado de comportamientos en un marco cultural que ni han estudiado ni están capacitados para estudiar. Los psiquiatras escriben sobre psiquiatría política, sobre la personalidad de las naciones, las razones de una guerra, el terrorismo. Mucho de lo que dicen parece razonable y mucho está en armonía con el modelo teórico que profesan. La avidez de autoridad en todos los aspectos de la vida, no obstante, no beneficia a una disciplina ni ayuda a centrar sus esfuerzos en las áreas que debería cubrir con brillantez. La psiquiatría debe deshacerse de las actividades para las que no tiene competencia ni recursos. Debe emerger menos difusa y mejor definida de este proceso, y cuanto antes lo haga mejor".

Jose Carlos Fuertes, psiquiatra asesor de "Casados a primera vista"

sábado, 20 de junio de 2015

"VOLUNTARIOS SEXUALES" PARA AYUDAR A LOS PACIENTES CON SUS RELACIONES

J Barret planteaba el dilema de si deberíamos ayudar a los pacientes a contratar prostitutas (BMJ 2004).

El libro del médico de familia Moser C, A Healthcare without shame, ofrece una guía a los terapeutas que deseen mejorar su práctica médica y ayudar a sus pacientes. 

En países como Reino Unido existen clubs como The outsiders Trust (http://www.outsiders.org.uk/) para la amistad y relaciones sexuales de personas con discapacidad física. Además, voluntarios se ofrecen como "sustitutos sexuales" en esta y otras grupos como Icasa. 
‘A Surrogate Partner is a member of a three-way therapeutic team (supervising therapist, client and surrogate partner) who acts as a partner to a sexually dysfunctional client in the therapy programme and participates in experiential practices involving sensual and sexual touching as well as social and sexual skills training’. 
La iniciativa surge para evitar malas experiencias con prostitutas "sin formación"

Desconozco si incluyen la discapacidad mental y si existe una iniciativa similar en el Estado español.


sábado, 4 de abril de 2015

ANDREAS LUBITZ: MALA PSIQUIATRÍA


"They always expect the monster. And it´s always just some bloke. There ain´t no monsters. There´s no great saving Grace. No us and them. There´s just us." 
Hellblazer, TPB 13 


Tras el suicidio de Robin Williams en noviembre del 2014 desde los medios de comunicación más prestigiosos y las web de pacientes se solicitaba la opinión de psicólogos y psiquiatras, que no pudieron evitar la tentación de especular acerca de las causas de su suicidio e incluyeron el síndrome del payaso triste, el trastorno bipolar, la cocaína y el alcohol, la depresión, la Enfermedad de Parkinson, el TDAH, ser vegetariano ... Tampoco faltaron los especialistas que "ya lo sabían" (Jonathan Shedler) o los que veían claras "llamadas de auxilio" (Judy Kuriansky). Por supuesto, la tentación de opinar no fue exclusiva de los profesionales en salud mental, y así la Citizens Commission on Human Rights (CCHR) ligada a la Cienciología asociaba el suicidio de Williams a la toma de antidepresivos. 
A grandes rasgos, hay dos posturas extremas de una tautología poco útil:


  • ¿Cómo puede alguien cometer un acto tan malvado? Porque son malvados. Esto abre la puerta a la opinión que asesinos, terroristas, genocidas, maltratadores, violadores y pedófilos cometen sus actos despreciables porque son psicópatas
  • ¿Como puede alguien cometer una locura como esta? Porque está loco. Esto abre el debate a todo trastorno mental.

Han opinado desde periodistas hasta neurólogos, pero esta entrada se va a centrar en el papel de los especialistas en salud mental. Norman Sartorius en su excelente libro Fighting for Mental Health (2002)  se refiere a la voracidad como uno de los Pecados Capitales de la Psiquiatría:
"Tal vez la mayor expresión de su voracidad son las numerosas afirmaciones en terrenos en que el conocimiento psiquiátrico tiene poco que ofrecer. Los psiquiatras son requeridos para dibujar el perfil de hombres de estado, criminales o del famoso del momento, que nunca han visto pero aceptan hacerlo, aunque nada en su formación les capacite para hacerlo. Los psiquiatras realizan afirmaciones sobre el significado de comportamientos en un marco cultural que ni han estudiado ni están capacitados para estudiar. Los psiquiatras escriben sobre psiquiatría política, sobre la personalidad de las naciones, las razones de una guerra, el terrorismo. Mucho de lo que dicen parece razonable y mucho está en armonía con el modelo teórico que profesan. La avidez de autoridad en todos los aspectos de la vida, no obstante, no beneficia a una disciplina ni ayuda a centrar sus esfuerzos en las áreas que debería cubrir con brillantez. La psiquiatría debe deshacerse de las actividades para las que no tiene competencia ni recursos. Debe emerger menos difusa y mejor definida de este proceso, y cuanto antes lo haga mejor".


Este proceso no es nuevo, y tal vez el caso más representativo son las más de 50 enfermedades neuropsiquiátricas asociadas a van Gogh (lesión cerebral perinatal, abuso de absenta, neurosífilis, epilepsia límbica, trastorno bipolar, ...). Ejemplos patrios son Santa Teresa de Jesús o Juana la Loca.


Por estos motivos no deseo especular acerca de las causas del suicidio de Lubitz, sino llamar la atención, una vez más, sobre los resultados al traspasar los límites éticos de la llamada ley Goldwater. Esta norma ética surge de las opiniones inapropiadas que surgieron entorno al candidato presidencial Barry Goldwater. En 1964, la revista Fact Magazine publicaba un artículo titulado “The Unconscious of a Conservative: A Special Issue on the Mind of Barry Goldwater.” Muchos psiquiatras escribieron que no era apto para ser presidente de los EEUU.


Las normas de la American Psychiatric Association (Hales RE, Yudofsky SC, Roberts LW, eds. The American Psychiatric Publishing Textbook of Psychiatry, Sixth Edition, 2014)  reflejan:
"En ocasiones se les pregunta a los psiquiatras acerca de individuos que se encuentran en el centro de la atención pública. Sin embargo, no es ético para un psiquiatra ofrecer su opinión profesional a no ser que haya realizado una exploración y haya obtenido el permiso adecuado para realizar tales manifestaciones".


Para terminar, aunque este blog se centra en el papel de los profesionales en salud mental, no quiero dejar pasar por alto el papel de los medios de comunicación. Desde hace años varios países y organizaciones, entre ellas la OMS, han lanzado Protocolos de comunicación sobre el suicidio dirigido a los profesionales de los media. Su objetivo es evitar sufrimiento a familiares o afectados, y que otras personas no reproduzcan el mismo tipo de suicidio, el temido efecto copycat. Estos protocolos se pusieron en marcha tras el suicidio de Kurt Cobain (1994), pero han fracasado tras la inmolación de Mohamed Bourazizi (el tunecino que se prendió fuego en 2010 y, se dice, dio pie al estallido de la Primavera Árabe), o los casos de Robin Williams y Lubitz, donde se han roto todos los protocolos acerca de cómo comunicar un suicidio en los mass media


La única certeza es que Lubitz había recibido psicoterapia por ideas de suicidio años antes de obtener su licencia de vuelo, por lo que la aparición de ideas suicidas secundarias al antidepresivo (Laporte) es muy poco probable . Estos casos recuerdan que ni los fármacos, ni la psicoterapìa, ni el ejercicio, resuelven siempre conductas tan complejas como el suicidio. 

Dejemos la patobiografía  de Andreas Lubitz a sus allegados y sus terapeutas. Habitualmente, se necesita más información que la que contienen los criterios diagnósticos del DSM-IV o DSM-5 para hacer juicios legales sobre temas tales como la responsabilidad criminal, la discapacidad y la competencia (ver "Declaración cautelar para el empleo forense del DSM-5", pag 25)



Lubitz era aficionado a las carreras


jueves, 21 de agosto de 2014

EL SUICIDIO DE ROBIN WILLIAMS

En la última semana los medios de comunicación de todo el mundo se han centrado en el suicidio de Robin Williams (1951-2014).

Desde los medios más prestigiosos hasta las web de pacientes con trastornos mentales se ha solicitado la opinión de psicólogos y psiquiatras, que no han podido evitar la tentación de especular acerca de las causas de su suicidio, que incluyen el síndrome del payaso triste, el trastorno bipolar, la cocaína y el alcohol, la depresión, la Enfermedad de Parkinson, el Trastorno Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH), ser vegetariano, la demencia por cuerpos de Lewy (2) ... Y suma y sigue (Moffic 2015)

No faltan los especialistas que "ya lo sabían" (Jonathan Shedler) o los que veían claras "llamadas de auxilio" (Judy Kuriansky).

Por supuesto, la tentación de opinar no es exclusiva de psiquiatras, y así la Citizens Commission on Human Rights (CCHR) ligada a la Cienciología asocia el suicidio de Robin Williams a la toma de antidepresivos. 

Sin embargo yo me voy a centrar en el papel de los especialistas en Salud Mental. Norman Sartorius en su excelente libro Fighting for Mental Health (2002)  se refiere a la voracidad de los psiquiatras al hablar de los Pecados Capitales de la Psiquiatría:
"Tal vez la mayor expresión de su voracidad son las numerosas afirmaciones en terrenos en que el conocimiento psiquiátrico tiene poco que ofrecer. Los psiquiatras son requeridos para dibujar el perfil de hombres de estado, criminales o del famoso del momento, que nunca han visto pero aceptan hacerlo, aunque nada en su formación les capacite para hacerlo. Los psiquiatras realizan afirmaciones sobre el significado de comportamientos en un marco cultural que ni han estudiado ni están capacitados para estudiar. Los psiquiatras escriben sobre psiquiatría política, sobre la personalidad de las naciones, las razones de una guerra, el terrorismo. Mucho de lo que dicen parece razonable y mucho está en armonía con el modelo teórico que profesan. La avidez de autoridad en todos los aspectos de la vida, no obstante, no beneficia a una disciplina ni ayuda a centrar sus esfuerzos en las áreas que debería cubrir con brillantez. La psiquiatría debe deshacerse de las actividades para las que no tiene competencia ni recursos. Debe emerger menos difusa y mejor definida de este proceso, y cuanto antes lo haga mejor".


Este proceso no es nuevo, y tal vez el caso más representativo son las más de 50 enfermedades neuropsiquiátricas asociadas a van Gogh (lesión cerebral perinatal, abuso de absenta, neurosífilis, epilepsia límbica, trastorno bipolar, ...).



Por estos motivos no deseo especular acerca de las causas del suicidio de Robin Williams, sino llamar la atención sobre los resultados al traspasar los límites éticos de la llamada ley Goldwater. Esta norma ética surge de las opiniones inapropiadas que surgieron entorno al candidato presidencial Barry Goldwater. En 1964, la revista Fact Magazine publicaba un artículo titulado “The Unconscious of a Conservative: A Special Issue on the Mind of Barry Goldwater.” Muchos psiquiatras escribieron que no era apto para ser presidente de los EEUU.



Las normas de la American Psychiatric Association (Hales RE, Yudofsky SC, Roberts LW, eds. The American Psychiatric Publishing Textbook of Psychiatry, Sixth Edition, 2014) reflejan:



"En ocasiones se les pregunta a los psiquiatras acerca de individuos que se encuentran en el centro de la atención pública. Sin embargo, no es ético para un psiquiatra ofrecer su opinión profesional a no ser que haya realizado una exploración y haya obtenido el permiso adecuado para realizar tales manifestaciones".


Aunque este blog se centra en el papel de los psiquiatras, no quiero dejar pasar por alto el papel de los medios de comunicación. 

Desde hace años varios países y organizaciones, entre ellas la OMS, han lanzado Protocolos de comunicación sobre el suicidio dirigido a los profesionales de los media. Su objetivo es evitar que otras personas reproduzcan el mismo tipo de suicidio, el temido efecto copycat. Estos protocolos se pusieron en marcha tras el suicidio de Kurt Cobain (1994), pero han fracasado tras la inmolación de Mohamed Bourazizi (el tunecino que se prendió fuego en 2010 y, se dice, dio pie al estallido de la Primavera Árabe) y en otros muchos casos.

En el caso de Robin Williams se han roto todos los protocolos acerca de cómo comunicar un suicidio en los mass media  (CNN)


Mantengamos en la memoria sus caracterizaciones en películas relacionadas con la psiquiatría como Good Morning, Vietnam, Good Will Hunting, o en muchas otras películas, y dejemos su patobiografía a sus terapeutas y allegados, o no ... (la viuda de Robin Williams se sincera)





viernes, 28 de febrero de 2014

ONCE AGAIN: ADHD DOES NOT EXIST

Today´s headlines: ADHD IS FABRICATED BY PSYCHIATRY AND PHARMA

In most parts of the world psychiatry is not recognized as a medical discipline equal to others. Its practitioners are often considered to be charlatans unable to provide real help and likely to do evil things. People suffering from mental illness are not seen as people requiring help, but as weaklings, evil doers or simulants. Their human rights are often not respected, and the care they receive is usually sub-optimal. 

There are many reasons for this lamentable situation. They include ignorance of the decision makers about the nature of mental illness and ways of dealing with it. But psychiatry also bears a part of the blame. 



Thomas Szasz and others concluded that mental illness is a myth because is different from bodily illness. Robert Kendell and others concluded that at least some of the conditions widely regarded as mental illnesses are essentially similar to bodily illnesses; hence, ADHD is very far from being a fraud. 


The main problem is that bodily illness is not transparent in meaning because it is not defined, straihtforwardly, to factual/scientific norms. Only few moths ago The American Medical Assn. voted to declare obesity a disease, ... voted, no evidence. 

Problems for any old or new medical diagnoses (e.g., ADHD, obesity, restless legs syndrome) : 

- If we want to ensure that limited healthcare resources are appropriately distributed we must have a reasonably clear idea, first what a disease is, and second, which diseases are most worth the investment of time and money 

- How do we distinguish properly between real diseases, and human behaviours or characteristics that we just happen to find disturbing? 

- As the business literature shows, new clinical diagnoses are often welcomed primarily as opportunities for market growth 

- Biomedicine’s contemporary power means that it can no longer adopt ambient ideas about disease and disability without running into tricky areas of ambiguity and, potentially, ethical difficulties 

- The personal experience of disability is not always predictable, and it can be very different from the experience of disease 


One take-home message here is that although disease and disability are regularly lumped together, conflating them is often misleading. Another is that science never simple reflects cultural understandings; it simultaneously helps craft the definition as well. Choices of such mundane things as disease models and diagnostic criteria, then are not just about research agendas or commercial influences. At their heart they embody profound ethical debates about identity, human rights and the tolerance of diference. 






viernes, 20 de diciembre de 2013

EL EFECTO INIESTA, BARÇA Y BABY BOOM. HUMOR MÉDICO Y MALA CIENCIA

Como es habitual en estas fechas, British Medical Journal (BMJ) dedica su publicación de Navidad a temas más relajados. Una vez más, recordar que BMJ es gratuito para todos los asociados a British Medical Association (BMA), el sindicato de médicos. Me pregunto si podrían llegarme menos panfletos, revistas, boletines y cartas pseudoinformativas, y favorecer la creación de una revista médica en español (más de 500 millones de hablantes) de calidad y de distribución gratuita.

En fin, BMJ en su número del 17 de diciembre del 2013 publica el "Efecto Iniesta" (Iniesta Effect) o "Iniestazo". Desgraciadamente no tiene que ver con mi segundo apellido sino con el jugador del Barça.  

Jesús Montesinos, director de Investigación e Innovación de la Fundación Althaia-Xarxa Asistencial Universitaria de Manresa, y colaboradores, muestran un aumento de la natalidad del 11-16% en el Solsonès y Bages (Catalunya Central) 9 meses tras el gol de Iniesta en Stamford Bridge. 

El artículo mantiene un tono ligero y un excelente sentido del humor (¿inglés?). Llama a estos niños los hijos putativos de Don Andrés y los bautiza como la "generación Iniesta", ironiza con el 45 % de aumento de natalidad informado por los media, lo compara con el Gran Apagón de Nueva York de 1965, habla de la euforia sexual de los  grupos sociales  jugando con el conocido motto del Liverpool "You´ll never walk alone", y realiza analogías con los efectos sobre la libido  (positivos o negativos) de una cena a las luz de las velas escuchando a Julio Iglesias.

De los diez firmantes, los miembros del equipo que "casualmente" son aficionados al Barça deducen asociaciones causales entre el gol y el aumento de natalidad, por lo que abogan por acuñar el epónimo de generación Iniesta para este baby boom. Por otra parte, los miembros no blaugranas (entre ellos Matt Elmore, ¿el redactor del artículo?) utilizan la misma metodología en la provincia de Barcelona, y al no poder replicar los resultados, niegan una asociación causal. Esto lo despachan los investigadores culés con mucho arte, aduciendo que hay un porcentaje mayor de aficionados al Barça en Bages-Solsonès que en la ciudad de Barcelona, donde existen numerosos aficionados al Real Madrid y al RCD Espanyol (odds ratio 1.21 !!).

Como no podía ser de otra manera se cita como referencia a los "periódicos" deportivos Marca (Guardiola: "Somos unos máquinas"), Mundo deportivo (El Iniestazo aumenta la natalidad), y las páginas web de las peñas de Madrid, Barça y Espanyol, que de esta manera acumulan mayor impact factor que la media de las revistas españolas en 2013.

El artículo termina con la declaración de los Conflictos de Interés: 
1-"El grupo de Barcelona trabaja cerca del estadio del FC Barcelona y admite riesgo de sesgo debidos a los efectos del jolgorio adyacente".  
2-"Los investigadores del Solsonès- Bages participaron en la elaboración de la hipótesis, pero no contribuyeron al efecto observado".

Hasta aquí MUY bien, no desentona con otras publicaciones del BMJ de estas fechas. Mi preocupación aparece cuando repaso los recursos utilizados. Un total de diez personas firman el artículo: un director de Investigación,  un director y profesor de facultad de medicina, un director de registros médicos (¿?), un periodista especialista en ciencia y traductor, un ginecólogo, un epidemiólogo y CUATRO estadísticos, y se implican varias Universidades (Xarxa assistencial Universitaria de Manresa, Universistat Politècnica de Catalunya, Universitat Internacional de Catalunya). Todos aquellos que recuerden o estén inmersos en sus proyectos de tesis, incluso en los grandes hospitales, saben lo difícil que es contar con un estadístico, un epidemiólogo, por no hablar de un escritor profesional además de traductor, que con frecuencia pagamos de nuestros bolsillos. Como broma el artículo no está mal, pero me gustaría saber cuánto cuesta la broma.

Otro aspecto que deseo comentar es cuando un autor, consciente de una relevancia no esperada quiere aprovechar la ocasión; son los ataques de notoriedad.
Entrevistado por la agencia EFE, en el artículo El Iniestazo en Stamford Bridge, el Dr Jesús Montesinos cambia radicalmente el tono de su discurso, como un adolescente engolando la voz ante la llamada telefónica de una atractiva compañera de clase. Cree que "un evento deportivo puede ser tan emotivo que podría modificar el comportamiento humano reproductivo" 

Lo que surgió de la lectura de Marca y Mundo Deportivo se convierte en una hipótesis con fundamentos teóricos sólidos: 
“Inicialmente pensamos que el aumento de nacimientos a los 9 meses del triunfo del FC Barcelona no se constataría y demostraríamos que era una leyenda, pero nos equivocamos y realmente hubo un incremento notable del 16 % en febrero y del 11 % en marzo de 2010, y la única explicación sociológicamente plausible es la euforia por los triunfos del Barça”.

Curiosamente, Montesinos es oncólogo, y estas causalidades psicosociales parecen lejos de su ámbito de trabajo habitual en ciencias básicas. Pero como Director de Investigación desbarra al confundir asociación y causalidad. Lo que empezó como "puya" de investigadores culés vs no culés, se convierte en
“También comparamos los datos en hospitales de la ciudad de Barcelona, pero allí no se produjo ningún aumento de natalidad esos meses”,  y argumenta el aumento detectado en el hospital de Manresa porque se trata quizá de la zona más ‘culer’ de Cataluña y comarca de nacimiento de Pep Guardiola (!!!!!!!!!!!!!!!).

Aquí el humor ya se está agriando, pero Montesinos, en una huida hacia delante y apoyado por un método científico violentado remata:
"Para explicar la causa-efecto de este aumento de nacimientos, el estudio de la Fundación Altahia también ha analizado el porcentaje de peñas azulgranas que hay en las comarcas del Bages y Solsonès, las dos que atiende este hospital comarcal, y ha revelado que hay un 70 % más peñas del FC Barcelona en comparación con las del Real Madrid y del RCD Espanyol que en el resto de la provincia". 
“Eso explicaría la particularidad social del fenómeno, aquí nos sentimos más del Barça y quizá eso explica los 30 nacimientos más que no eran esperados".

En psiquiatría o atención primaria estamos más habituados a estudios sobre factores psicosociales y sabemos que aspectos como la inteligencia, el bajo nivel sociocultural, o incluso la falta de yodo, de ciertas áreas también podrían asociarse a las conductas impulsivas y al menor conocimiento y uso de métodos anticonceptivos apropiados.

Como además la entrevista proviene de EFE Futuro, el departamento de la agencia EFE que informa sobre ciencia, Montesinos, como oncólogo que basa su curriculum en publicaciones sobre ciencias básicas, no puede dejar de hablar acerca de la plausibilidad biológica: 
“en momentos de euforia, cuando la gente se pone muy contenta y tiene una experiencia emotiva muy alta, está demostrado que se produce un fenómeno neurofisiológico, que es que crece (sic) la oxitocina, la hormona de la empatía (sic), que hace aumentar la sensación de pertenencia al grupo y disminuye la percepción del riesgo, lo que justificaría el incremento de nacimientos no planificados”. (!!!!!!!!!!!!!!) 

Si el artículo original, en clave de humor, concluía con la deliciosa sugerencia de utilizar eventos locales para disminuir o aumentar el deseo y así regular la natalidad, y animaba a Iniesta a "replicar" el estudio con más goles, en la entrevista "seria" concluye:
" las emociones humanas a gran escala pueden provocar columpios demográficos en las poblaciones" y "podrían contribuir a una mejor comprensión de la conducta humana, mejorar la planificación de salud, e incluso ayudar a los responsables políticos del gobierno para estimular o reducir las tasas de natalidad". (´Nuff Said!!)

Una nueva muestra de la soberbia del investigador, de la diferencia entre investigar en ciencias básicas vs estudiar aspectos psicosociales, y, sólo tal vez, la diferencia entre el autor que redacta el estudio y el que lo firma.